Test de Coombs Indirecto (TCI)

El Test de Coombs Indirecto (TCI) es una técnica muy utilizada en el laboratorios de inmunohematología del área de Banco de Sangre. Esta prueba analítica recibe otros nombres como Prueba de la Antiglobulina Humana (PAH) indirecta o Test de la Antiglobulina Humana (TAH) indirecta.

Esta técnica es una variación de la técnica original denominada Test de Coombs Directo (TCD).

Orígenes del Test de Coombs Indirecto

El origen del Test de Coombs data de 1945, año en que fue descrita por Robert Russell Race, Arthur Morant y Robin Coombs. De éste último, precisamente, tomó el nombre la técnica.

Cuenta la leyenda que Robin Coombs diseñó mentalmente el Test de Coombs Directo (TCD) mientras realizaba un viaje en tren. Imaginó a los hematíes recubiertos de anticuerpos e ideó la utilización de una antiglobulina para aglutinarlos y demostrar, de este modo, la existencia de dichos anticuerpos adheridos a la membrana de los hematíes.

Esta técnica es una modificación de la técnica original, ya que la sensibilización de los hematíes es un paso previo a la aglutinación. Esta modificación otorga una utilidad aún mayor a la antiglobulina humana, también llamado Suero de Coombs.

Utilidad del Test de Coombs Indirecto

Este test se utiliza para la detección de hematíes sensibilizados in vitro, es decir, hematíes conocidos recubiertos por anticuerpos. La finalidad no es tanto la de determinar si hay anticuerpos adheridos a la membrana del hematíe, sino la de buscar anticuerpos en una muestra de plasma problema enfrentándola a hematíes conocidos.

Esta técnica es muy útil para:

  • Escrutinio de anticuerpos irregulares (EAI)
  • Identificación de anticuerpos irregulares
  • Pruebas cruzadas pretransfusionales

En el escrutinio de anticuerpos irregulares, y en la identificación de los mismos, se enfrenta el suero o plasma problema a hematíes con fenotipo conocido. La finalidad está implícita en el nombre de las pruebas.

En las pruebas cruzadas pretransfusionales ha desplazado a las clásicas pruebas cruzadas mayor y menor. El Test de Coombs Indirecto, enfrentando el plasma del paciente a los hematíes de los Concentrados de Hematíes Filtrados (CHF) a transfundir, ofrece mejores resultados. De hecho, las pruebas cruzadas mayor y menor aún se realizan en casos concretos como transplantes de médula ósea, y lo hacen utilizando el TCI.

Material necesario para realizar el Test de Coombs Indirecto

  • Tubos de centrífuga, de ensayo o de vidrio con las medidas necesarias para su uso en una centrifugadora-lavadora
  • Centrífuga
  • Baño termostatado a 37ºC
  • Cronómetro
  • Pipetas pasteur
  • Parafilm
  • Reactivo de Albúmina Bovina al 22%
  • Suero salino fisiológico (SSF) al 0,9% NaCl
  • Suero de Coombs poliespecífico
  • Hematíes conocidos (I/II/III, panel de 11 células, CHF…)
  • Muestra de sangre problema anticoagulada con EDTA
Test de Coombs Directo
Suero de Coombs poliespecífico (IgG+C3D)

Técnica del Test de Coombs Indirecto

La técnica del TCI que se expresará a continuación es la referente al EAI. La identificación de anticuerpos o las pruebas cruzadas pretransfusionales varían en el número de hematíes distintos a los que enfrentar el plasma problema.

En un Escrutinio de Anticuerpos Irregulares se enfrenta el plasma problema a hematíes comerciales de 3 donantes diferentes (I, II y III). Estos donantes son del grupo O con fenotipo conocido de los sistemas RH, Kell, Duffy, Kidd, Xg o Lewis entre otros.

En un Panel de Anticuerpos Irregulares el plasma se enfrenta a hematíes comerciales de 11 donantes diferentes. Y en las pruebas cruzadas petransfusionales se enfrentará el plasma problema a cuantas bolsas de sangre quieran reservarse y/o trasfundirse al paciente en cuestión.

Escrutinio de Anticuerpos Irregulares

  1. Centrifugar la muestra problema a 3500rpm durante 10 minutos para tener acceso al plasma del paciente.
  2. Numerar tres tubos como I, II y III, y dispensar en cada uno de ellos 2 gotas de plasma problema.
  3. Añadir a cada tubo correspondiente 1 gota de hematíes de fenotipo conocidos (I, II y III).
  4. Homogeneizar, centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Fase de salino o Fase de salino inmediata.
  5. Añadir a cada tubo 1 gota de albúmina bovina al 22%.
  6. Homogeneizar, centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Fase de albúmina o Fase de albúmina inmediata.
  7. Incubar los tres tubos a 37ºC durante 30 minutos.
  8. Centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Fase a 37ºC o Fase de albúmina a 37ºC.
  9. Lavar los tres tubos, en tres ocasiones, con SSF.
  10. Decantar completamente el sobrenadante después del último lavado.
  11. Añadir a cada tubo 2 gotas de Suero de Coombs.
  12. Homogeneizar, centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Llevar a Coombs, Fase de Coombs, Fase de antiglobulina humana o Test de Coombs Indirecto.

Consideraciones sobre la técnica del Test de Coombs Indirecto

Existen una serie de factores que afectan al Test de Coombs Indirecto, ya sea en el EAI, en la Identificación de Anticuerpos Irregulares o en las Pruebas Cruzadas.

Fase de sensibilización

Uno de estos factores es la temperatura en la fase de sensibilización in vitro. Debe ser a 37ºC porque es la temperatura en la que tiene lugar la fijación del complemento y a la que mejor reaccionan los anticuerpos de clase IgG. Esta temperatura permite la identificación de la mayor parte de los anticuerpos clínicamente significativos.

Otro factor es el medio en el que están suspendidos los hematíes. Éste puede ser albúmina, suero salino, un medio de baja fuerza iónica (LISS), un medio enzimático (Ficina, Papaina, Bromelina…), Ditiotreitol (DTT) o Polietilenglicol (PEG). Esto permite una variedad de técnicas asociadas (Autoanalizadores, paneles enzimáticos, adsorbidos y Técnica del DTT).

La proporción plasma/hematíes puede variar. Se puede incrementar a 3/4 gotas de plasma por gota de hematíes. Esto es útil para aumentar la sensibilidad ante anticuerpos débiles. Se debe tener cuidado con la cantidad de muestra, ya que la positividad en un estudio puede ser el preludio del inicio de otro en el que se requiera mayor cantidad.

Fase de lavado

El lavado debe ser rápido e ininterrumpido para reducir todo lo posible la elución de anticuerpos y su posterior pérdida tras decantación. Respecto a la decantación, se debe decantar la mayor cantidad de sobrenadante posible en cada lavado y agitar después el botón hemático. De este modo los hematíes se resuspenden y se homogeneizan con mayor facilidad al entrar en contacto con SSF para un nuevo lavado.

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies