Sedimento urinario

El estudio del sedimento urinario forma parte del análisis sistemático de una muestra de orina. En el análisis físico químico de la orina vimos un resumen de ésta y otras determinaciones. También vimos la formación de la orina, su composición, sus características y una vuelta de tuerca de la toma de muestras urinarias.

¿Qué es el sedimento urinario?

Se denomina sedimento urinario al conjunto de elementos microscópicos que se forman, por sedimentación, en el recipiente que contiene la muestra de orina.

Estos elementos microscópicos se encuentran en suspensión. Si sometemos al reposo absoluto durante varias horas a una muestra de orina, estos elementos sedimentarán debido a la fuerza de la gravedad. Una vez sedimentados se procede a realizar una preparación para visualizarlos al microscopio óptico.

La visualización de estos elementos microscópicos recibe el nombre de estudio del sedimento urinario. Pero para realizar este estudio en el laboratorio no podemos esperar horas. Debemos recurrir al uso de una centrífuga.

Preparación y estudio del sedimento urinario

La formación del sedimento de la orina se acelera centrifugando una muestra contenida en un tubo. Esta muestra de orina se introduce en una centrífuga durante 5 minutos a 1500 rpm. Estos datos podrían variar según el protocolo establecido en el laboratorio.

Sedimento urinarioSedimento obtenido tras la centrifugación de una muestra de orina

Se decanta la muestra en su práctica totalidad y se resuspende el sedimento haciendo uso de una pipeta pasteur. De este modo los restos de orina se concentran con el sedimento urinario y se puede proceder a la realización de una preparación en fresco sobre un portaobjetos. El destino final de esta preparación será el microscopio óptico.

El estudio del sedimento urinario incluye la visualización e interpretación de una serie de estructuras microscópicas de diferente composición y origen. Estas estructuras las veremos a continuación con detalle. La finalidad de este estudio es el diagnóstico y seguimiento de muchas patologías.

Composición del sedimento urinario

En el sedimento de la orina podemos encontrar las siguientes estructuras:

  • Células
  • Microorganismos
  • Cilindros
  • Cristales
  • Artefactos

Células en el sedimento urinario

En una preparación podemos observar diversos tipos de células:

  • Hematíes
  • Leucocitos
  • Células de descamación
  • Células neoplásicas
  • Espermatozoides

Hematíes

La presencia de hematíes en la muestra de orina puede ponerse de manifiesto de manera macroscópica. Siempre que el número de hematíes sea el suficiente como para colorear la muestra. Se puede diferenciar la presencia de hematíes y de hemoglobina con la centrifugación. Si los hematíes se alojan en el fondo junto al sedimento hablaríamos de hematuria. En cambio, si tras la centrifugación la muestra sigue teniendo coloración rojiza, se trata de hemoglobinuria.

Durante el examen microscópico del sedimento se realiza un conteo de hematíes por campo visual. Si la cifra es superior o igual a 5 hematíes por campo se deben determinar las causas.

Puede ser de origen no patológico, debido a una menstruación. O puede tener origen patológico extrínseco, por daños cercanos, o intrínseco, en cuyo caso se debería determinar si el origen es glomerular o no glomerular.

Hematíes sedimento urinario

En caso de sospechar patología se debe diferenciar entre hematíes dismórficos, con formas anulares, vacíos, polidiverticulados o espiculados, y hematíes eumórficos, con formas normales o con ligeros cambios inespecíficos con forma de estrella o monodiverticulados. Y en función de unos u otros se puede determinar su origen.

Hematíes sedimento urinario

Si la distinción se efectúa con un microscopio de contraste de fase, se realizará un recuento. Si la cifra de hematíes dismórficos es superior al 60%, la patología será de origen glomerular. En cambio, si la cifra es inferior al 20% la patología tendrá su origen en las vías urinarias.

Para diferenciar mejor los hematíes al microscopio óptico, se puede aplicar la tinción de wright a la preparación o teñirlos con eosina. Para diferenciarlos de las levaduras se puede recurrir a la tinción de gram.

Hematíes sedimento urinario

Leucocitos

El sedimento urinario puede contener leucocitos, mayoritariamente neutrófilos.

Cuando se realiza una preparación y se visualiza al microscopio, se pueden apreciar leucocitos intactos, células centelleantes, que son leucocitos hinchados debido a orinas hipotónicas, o piocitos, que son neutrófilos que han realizado una fagocitosis y han perdido la mayor parte de su granulación.

Para diferenciarlos de los hematíes se puede recurrir al uso de ácido acético al 2%. Unas simples gotas bastan para lisar los hematíes y para poner de manifiesto los leucocitos, resaltando sus núcleos.

Las cifras normales son de 1-2 leucocitos por campo en varones y de 2-7 en mujeres. Si la cifra es superior estaríamos hablando de leucocituria, y en el caso de que sean piocitos hablaríamos de piuria.

La infección urinaria es la causa más común de leucocituria/piuria. Si en el sedimento se encuentran cilindros leucocitarios significa que la infección está situada a nivel renal. Además, si no se acompaña de bacteriuria, el agente causal de la infección puede ser, probablemente, el bacilo de Koch, más conocido como mycobacterium tuberculosis.

También existen patologías que cursan con leucocituria/piuria sin la intervención de un agente infeccioso. La glomerulonefritis aguda, la litiasis urinaria o la nefritis lúpica son solo algunas de las patologías que pueden cursar con la presencia de leucocitos y/o piocitos en el sedimento urinario.

Células de descamación

En la visualización de un sedimento urinario es común encontrarse con células de descamación. Estas células pueden clasificarse según su origen y morfología. Su presencia en pequeñas cantidades se corresponde al proceso normal de renovación celular de todo el trayecto por el que circula la orina.

Las células del epitelio escamoso o pavimentoso son las células que revisten la vejiga y la uretra anterior. En el laboratorio reciben nombres como células de las vías bajas o células del tracto urinario inferior.

Son las células de mayor tamaño, con forma poligonal o aplanada. Su núcleo es redondo, pequeño y central, con gran citoplasma. Se pueden encontrar plegadas y/o agrupadas. Su hallazgo en grandes cantidades puede ser debido a una trigonitis.

células de descamación del epitelio escamoso o pavimentosoCélulas del epitelio escamoso o pavimentoso

Células de descamaciónCúmulo de células del epitelio escamoso o pavimentoso

Las células del epitelio de transición forman parte del epitelio de tres capas que recubre el tracto urinario. Desde la pelvis renal hasta la zona proximal uretral. En el laboratorio reciben el nombre de células del tracto intermedio.

Son células de menor tamaño que las del epitelio escamoso. Pueden tener forma ovalada, redondeada o piriforme. Y si proceden de los uréteres adquieren forma de raqueta de tenis. Puede tener uno o varios núcleos de pequeño tamaño. Su hallazgo en grandes cantidades implica la existencia de un proceso irritativo debido, por ejemplo, a un cálculo renal.

Las células del epitelio de los túbulos renales forman parte del epitelio que reviste todo el sistema tubular renal. En el laboratorio reciben nombres como células del tracto superior o células renales.

Son las células de menor tamaño, esféricas, con un núcleo grande y redondo. Es raro encontrarlas en el sedimento. Su hallazgo en grandes cantidades sucede en patologías como la necrosis tubular aguda o la pielonefritis.

Células neoplásicas

Son células de grandes dimensiones con uno o varios núcleos de gran tamaño. Además, su citoplasma es pequeño y suelen aparecer agrupadas. Su morfología facilita su distinción respecto a las células de descamación. El hallazgo en el sedimento puede ser un signo de la existencia de un proceso tumoral.

Espermatozoides

Pueden encontrarse espermatozoides en orinas de varones posteriores a la eyaculación o con patologías prostáticas. También pueden encontrarse en orinas de mujeres por contaminación vaginal post-coito.

espermatozoides sedimento urinario

Microorganismos en el sedimento urinario

En el sedimento de la orina se pueden encontrar microorganismos tales como:

  • Bacterias
  • Hongos
  • Protozoos y parásitos

Bacterias

En el sedimento se pueden encontrar cocos y bacilos, e incluso ver sus movimientos. Si hay presencia de bacterias pero no se visualizan leucocitos, estaríamos ante una contaminación de la muestra. Ésta puede proceder de la uretra, de la vagina o de las heces.

En cambio, si hay presencia de bacterias y se visualizan leucocitos, estaríamos ante una posible infección del tracto urinario. Escherichia coli, proteus y kleibsella son las bacterias con mayor incidencia, especialmente la primera.

Hongos

Si E.Coli tiene presencia mayoritaria en las infecciones bacterianas, en las fúngicas la protagonista es Cándida albicans. Se trata de una levadura, de aspecto incoloro y que puede confundirse con hematíes.

Para diferenciarla de un eritrocito se puede recurrir a la tinción con eosina, que tiñe los hematíes pero no las levaduras. O recurrir a la tinción de gram, donde las levaduras tendrían aspecto de gram positivas.

La presencia de un hongo en orina puede ser debido a una infección fúngica por Cándida albicans o a una contaminación con una micosis vaginal. Es decir, la infección estaría realmente en la vagina y no en el tracto urinario.

Protozoos y parásitos

En el sedimento urinario podemos encontrar protozoos, como Entamoeba o Giardia, debido a contaminación fecal. También podemos visualizar Trichomonas vaginalis, que sí indicaría una infección urinaria, vaginal o prostática.

Las Trichomonas son fáciles de identificar debido a su movilidad si la orina es reciente. Tienen forma globular y poseen varios flagelos que le confieren su capacidad de movimiento.

Dentro de los parásitos, en el sedimento de la orina se pueden encontrar, por contaminación fecal: larvas de Strongiloides stercolaris y huevos de Enterobius vermicularis y Ascaris lumbricoides.

También se pueden encontrar parásitos que no proceden de las heces como microfilarias y los huevos de schistosoma hematobium. La presencia de ambos indica la existencia de patologías específicas.

Cilindros en el sedimento urinario

En el sedimento urinario podemos apreciar cilindros de diversas clases. Estos cilindros tienen la forma redondeada característica de los túbulos renales.

Pueden tener contenido acelular o celular. Dentro de los acelulares encontramos cilindros hialinos, granulosos, cereos o grasos. Y dentro de los celulares encontramos cilindros hemáticos, leucocitarios, bacterianos y epiteliales.

Cilindros hialinos

Son los cilindros más comunes. Están formados por proteínas de Tamm-Horsfall secretadas desde el epitelio tubular de las nefronas.

Su apariencia es heterogénea en cuanto a longitud y anchura. Son incoloros, transparentes y con un índice de refracción muy similar al de la propia orina. Estos datos dificultan su observación al microscopio, teniendo que recurrir a la escasa birrefringencia que ofrecen estos cilindros para poder visualizarlos.

Su hallazgo en cantidades considerables puede producirse en patologías glomerulares permanentes (glomerulonefritis) o pasajeras (estados febriles, esfuerzos intensos, estrés emocional…). También pueden observarse en el mieloma múltiple, o en otras patologías, debido a la llegada al glomérulo de la proteína de Bence-Jones.

Cilindros granulosos

También denominados cilindros granulares. Pueden resultar de la ruptura de cilindros celulares. O de la inclusión de agregados de proteínas plasmáticas como la albúmina o cadenas ligeras de inmunoglobulinas.

Tienen forma similar a la de un cigarrillo y se visualizan mejor que los cilindros hialinos. Esto es debido a que su índice de refracción es superior al del cilindro hialino.

Entre los cilindros granulosos o granulares, más significativos, se encuentra el cilindro marrón oscuro. Este cilindro es característico de la necrosis tubular aguda. El hallazgo de otro tipo de cilindros granulosos puede significar la existencia de otra patología renal.

Cilindros céreos

Entre las teorías de formación de estos cilindros se encuentran, por una parte, su posible procedencia de otros cilindros granulosos, y por otra, la evolución final de los cilindros fruto de una insuficiencia renal crónica de larga duración.

Morfológicamente poseen un mayor índice de refracción y mayor rigidez, con bordes marcados y/o fracturados. También pueden exhibir extremos de aspecto roto. Son anchos y cortos, pudiendo exhibir una coloración que va desde la transparencia hasta la amarillez.

Cilindros grasos

Son cilindros hialinos con gotitas de grasa libre. Estas gotitas son de diversos tamaños, pero inferiores al de un hematíe, y proceden de la rotura de células epiteliales ricas en lípidos.

Al microscopio de contraste de fase se muestran muy birrefringentes. Para su visualización al microscopio óptico, si las gotas están compuestas de triglicéridos, se puede recurrir a la tinción de Sudán III. Si, por el contrario, las gotas son de colesterol, se pueden visualizar en forma de cruz de malta bajo un microscopio de luz polarizada.

Se pueden encontrar en el sedimento urinario, en cantidades considerables, en patologías como el síndrome nefrótico.

Cilindros hemáticos

Son cilindros hialinos que contienen hematíes. El hallazgo de un cilindro eritrocitario, o hemático, indica una patología renal a nivel glomerular o vascular.

A simple vista tienen un color marrón/castaño amarillento. Para su visualización es recomendable recurrir a un colorante.

Cilindro hemático sedimento urinarioCilindro hemático teñido con azul de metileno

Cilindros leucocitarios

Son cilindros cuyo contenido está compuesto por leucocitos, generalmente neutrófilos. Si están acompañados de bacterias es un claro indicio de infección renal (pielonefritis).

En cambio, si no están acompañados de bacterias, indica la existencia de un proceso inflamatorio, como la nefritis intersticial aguda o el síndrome nefrótico.

Cilindros bacterianos

Son cilindros compuestos por bacterias, ya sean cocos o bacilos. Son raros de ver y siempre van acompañados de leucocitos que indican la existencia de una pielonefritis.

Cilindros epiteliales

Son cilindros formados por células de descamación de la región tubular. El hallazgo de este tipo de cilindros implica un daño en la epitelio tubular. Una infección por citomegalovirus, o por hepatitis, puede causar la muerte de este tipo de células y su exfoliación. También es común su observación en casos por intoxicación por mercurio o en una necrosis tubular aguda.

Cristales en el sedimento urinario

Los cristales son estructuras con una morfología reconocible y están constituidos por compuestos químicos. Poseen un elevado índice de refracción que facilita su visualización al microscopio.

Su composición se halla generalmente disuelta en la orina, pero pueden ocurrir una serie de cambios que favorecen su precipitación dentro del tracto urinario. Estos cambios pueden ser un aumento de la concentración del compuesto químico o cambios en el pH.

En función de la acidez o basicidad/alcalinidad de la orina, se pueden encontrar una serie de cristales cuya solubilidad se encuentra disminuída debido a este factor.

Los cristales de orinas ácidas son:

  • Uratos amorfos
  • Ácido úrico
  • Ácido hipúrico
  • Oxalato cálcico
  • Sulfato cálcico
  • Leucina
  • Tirosina

Los cristales de orinas básicas, o alcalinas, son:

  • Fosfatos amorfos
  • Fosfato cálcico
  • Carbonato cálcico
  • Fosfato triple
  • Biurato amónico

Los cristales de compuestos anfóteros son:

  • Cistina
  • Colesterol
  • Creatinina

Uratos amorfos

Los uratos amorfos son sales de ácido úrico que forman pequeños precipitados sin morfología reconocible. Estas sales pueden ser sódicas, potásicas, magnésicas o cálcicas. Son muy pequeños, de forma granular y de coloración amarillo-anaranjada. Son insolubles en ácido acético al 10% m/v y son solubles si se calienta la orina a 60ºC.

Debido a que una disminución de la temperatura facilita su precipitación, se recomienda su estudio en orinas frescas. Por idéntico motivo, su aparición también se puede ver influenciada por la refrigeración previa de las muestras.

Sedimento urinarioUratos amorfos

La agregación de uratos puede desencadenar la formación de complejos, siendo éste el paso previo para la formación de un cálculo. Por este motivo es recomendable un seguimiento de la actividad litogénica en pacientes con presencia de este tipo de cristales.

Ácido úrico

Los cristales de ácido úrico son de tamaño variable y morfología romboide. Pueden observarse en acúmulos y tienen una coloración que oscila entre el amarillo y el color cobre. Son solubles en soluciones básicas/alcalinas e insolubles en alcohol, ácido acético y ácido clorhídrico.

Su hallazgo en el sedimento implica la posibilidad de litiasis urinaria de este compuesto. También se halla presente en dietas ricas en carne y en patologías como la gota.

Ácido hipúrico

Los cristales de ácido hipúrico se presentan como prismas alargados que pueden adquirir forma de agujas. Tienden a estar agrupados y, pese a ser normalmente incoloros, pueden presentar un color amarillento. Son solubles en agua caliente y en productos alcalinos, mientras que son insolubles en ácido acético.

Están formados por la conjugación hepática de glicina con ácido benzoico. Las orinas ácidas, una disminución de la diuresis y las dietas ricas en frutas y vegetales son los tres factores que favorecen su cristalización.

Sedimento urinarioCristales de ácido hipúrico

No tienden a agruparse ni a presentar formaciones, ya que se visualizan de forma aislada con normalidad. Ésto es debido a que en las orinas existe normalmente una pequeña cantidad de estos cristales.

Pese a su apariencia no tienen significado clínico alguno, debido a que no desarrollan procesos litogénicos.

Oxalato cálcico

Los cristales de oxalato cálcico pueden ser monohidratados, dihidratados e incluso trihidratados. El oxalato cálcico monohidratado presenta forma de reloj de arena o de pesas de gimnasio. El dihidratado es el más común y presenta forma de sobre de carta. En cambio, el trihidratado es el de aspecto menos común ya que es un claro ejemplo de cristalización medicamentosa, presentando forma de placas cristalinas muy birrefringentes.

sedimento urinarioCristales de oxalato cálcico en preparación teñida con lugol (400X de resolución)

Estos cristales presentan tamaños variables, son incoloros, solubles en HCl diluído e insolubles en ácido acético.

Existe un aumento de la presencia de estos cristales cuando se ingieren alimentos ricos en oxalatos o cuando se ingieren altas dosis de Vitamina C. También existe una predisposición genética debido a que defectos enzimáticos hepáticos hereditarios pueden cursar con hiperoxaluria, provocando un aumento de la excreción de oxalato por vía renal.

Otras patologías que provocan aumento de la presencia de estos cristales son la oxaluria, la diabetes mellitus y las hepatopatías.

Sulfato cálcico

Los cristales de sulfato cálcico presentan forma de prismas alargados y son incoloros. Pueden presentarse de manera individual o agruparse formando haces. Son solubles en ácido acético y no tienen significado clínico debido a que no desarrollan procesos litogénicos.

Leucina

Los cristales de leucina tienen aspecto de esferas con estrías radiales o concéntricas. Son de color amarillento y muy birrefringentes. Por tamaño y forma pueden confundirse con gránulos de almidón, y ante un microscopio de luz polarizada presentan una imagen de cruz de Malta.

Presentan solubilidad en sustancias alcalinas, alcohol caliente y ácido acético caliente. Debido a que un aumento de temperatura facilita su disolución, es recomendable realizar su estudio en orinas frescas.

Su aparición en el sedimento urinario puede significar la existencia de una enfermedad hepática grave (hepatitis vírica o cirrosis hepática).

No desarrollan procesos litogénicos.

Tirosina

Los cristales de tirosina tienen aspecto de agujas finas amarillentas que, normalmente, se agrupan en forma de haces. Presentan un color muy oscuro en la zona central de las agrupaciones, y bajo luz polarizada son muy birrefringentes. Son insolubles en ácido acético y solubles en hidróxido amónico y ácido clorhídrico.

Su aparición en el sedimento tiene el mismo significado clínico que los cristales de leucina. Además, tampoco desarrollan procesos litogénicos.

Fosfatos amorfos

Están constituidos por hidroxiapatita o carboxiapatita. Estas sustancias, disueltas, se excretan normalmente por la orina, permitiendo la eliminación de calcio y fósforo.

En condiciones anormales, con orinas básicas, estas sustancias forman unos precipitados amorfos que se agrupan de forma similar a los uratos amorfos.

Estos precipitados no son solubles con calor, mientras que sí lo son con ácido acético. Si los precipitados fuesen de carboxiapatita, al disolverse, producen burbujas de dióxido de carbono.

Su presencia continua en orina puede significar una tendencia al desarrollo de procesos litogénicos, con la consecuente creación de cálculos renales.

Fosfato cálcico

Estos cristales están constituidos por brushita. Pueden adoptar forma de placas de considerable tamaño, delgadas y de bordes irregulares, agrupándose en forma estrellada. Son incoloros, y al ser característicos de orinas básicas se disuelven en ácido acético.

El fosfato cálcico se encuentra normalmente en la orina, sin cristalizar, por lo que su precipitación puede ser indicio de hipercalciuria y/o hiperfosfaturia. Además, puede desarrollar procesos litogénicos con propensión a la formación de cálculos urinarios.

Carbonato cálcico

Los cristales de carbonato cálcico son de pequeño tamaño y de aspecto romboide. Suelen agruparse en parejas, aunque en ciertas ocasiones pueden formar masas granulares de gran tamaño.

No tienen significado clínico, aunque algunas fuentes han descrito cálculos renales formados por este compuesto. Por norma general, los cálculos de oxalato cálcico son mucho más frecuentes.

Fosfato Triple

Los cristales de fosfato triple, conocidos como estruvita, son compuestos de fosfato amónico-magnésico. Adquieren forma de prismas rectangulares de varias caras, dando la imagen característica de tapa de ataud al microscopio.

Son incoloros, transparentes y muy birrefringentes, especialmente en el microscopio de contraste de fase. Son insolubles con calor y solubles en ácido acético, con desprendimiento de amoniaco.

Su presencia en el sedimento indica la existencia de infección en el tracto urinario y/o el desarrollo de un proceso litogénico con formación de cálculos urinarios.

Biurato amónico

Estos cristales pueden ser de urato amónico o de biurato amónico. Tienen forma de gránulos esféricos, de gran tamaño, con espículas y sin ellas. Poseen color amarillento y con frecuencia acompañan a los fosfatos amorfos.

Son solubles al calor, al ácido acético y al hidróxido sódico, generando éste el desprendimiento de amoniaco tras su disolución.

Cistina

Los cristales de cistina tienen forma de placa hexagonal plana. Se pueden hallar de forma aislada o superpuestos. Son gruesos, incoloros, transparentes y solubles tanto en ácidos fuertes como en álcalis. Son insolubles en calor, en ácidos débiles como el acético, en alcohol, eter y acetona.

Sedimento urinarioCristal de Cistina teñido con Sudan III (400X de resolución).

Su presencia en el sedimento urinario es un claro indicio del desarrollo de un proceso litogénico. Para su visualización se recomienda el uso de orinas frescas, ya que la presencia de bacterias puede acarrear su rápida desaparición.

Colesterol

Los cristales de colesterol tienen forma de placas con escotaduras. Son de gran tamaño, birrefringentes, incoloros al microscopio óptico y de varios colores si utilizamos un microscopio de luz polarizada. Presentan solubilidad en alcohol caliente, coloroformo y éter.

Su hallazgo en el sedimento urinario es un indicativo patológico de obstrucción linfática a nivel torácico y/o abdominal. También puede significar la existencia de una patología que provoque la ruptura de los vasos linfáticos presentes en la pelvis renal.

Creatinina

Los cristales de creatinina tienen forma de prismas biaxiales pseudohexagonales. Son muy birrefringentes, especialmente si se utiliza un microscopio de contraste de fase.

Se encuentran en el sedimento urinario de forma fisiológica en mujeres embarazadas, personas de edad avanzada y niños. Tienen significado clínico en patologías que produzcan destrucción muscular.

Artefactos en el sedimento urinario

Se considera artefacto a todo elemento presente en el sedimento urinario que no forma parte de la propia orina. Es decir, procede de una contaminación de la muestra o de una mala recolección de la misma.

Algunos de estos artefactos son:

  • Restos fecales
  • Gotas de grasa
  • Gránulos de almidón
  • Pelos
  • Polvos de talco

Restos fecales

Suelen observarse en orinas procedentes de niños o de adultos con higiene cuestionable. También pueden aparecer en pacientes con fístulas que comunican el tracto intestinal con las vías urinarias.

Al microscopio óptico se observan fibras musculares o restos digeridos de origen vegetal.

Gotas de grasa

Este artefacto es muy común en laboratorios donde los portaobjetos no son desechables. Los laboratorios de enseñanza sufren este problema en estudios de sedimentos urinarios y en otras preparaciones. En hospitales, o laboratorios de investigación, los portaobjetos que no se guardan a modo de archivo, como puede ocurrir con los frotis de médula ósea, acaban desechados.

En laboratorios de centros educativos los portaobjetos se lavan con una disolución de agua y lejía al 10% a la que se le añade un desengrasante. Posteriormente se dejan secar en gradillas ataviadas con papel de filtro. Pese al esfuerzo y la dedicación en la reutilización, los resultados no siempre son óptimos y la grasa hace su aparición cuando se visualiza la preparación en el microscopio.

Sedimento urinario

Si la muestra de orina procede de una sonda es posible que también veamos este tipo de artefacto. Las sondas urinarias se colocan haciendo uso de lubricantes cuyos restos se pueden apreciar cuando visualizamos la preparación al microscopio.

Gránulos de almidón

Los gránulos de almidón se aprecian al microscopio como artefactos redondeados muy birrefringentes. Se pueden observar en orinas contaminadas con productos aplicados a la ropa interior que contengan almidón. Cabe tener en cuenta la posibilidad de que esos gránulos procedan de productos como los guantes de vinilo.

Sedimento urinario

Pelos

Los pelos, vistos al microscopio, tienen aspecto de cilindros de gran longitud y tamaño variable. Proceden de muestras contaminadas por vello procedente de la zona púbica del propio paciente. También pueden contaminarse, si no se manipulan adecuadamente, con vello corporal del técnico que esté manipulando la muestra.

Polvos de talco

Están formados por silicatos, que pueden venir acompañados en algunos casos con gránulos de almidón. Su aspecto al microscopio no es muy definido, ya que poseen tamaño y forma variable. Poseen bordes angulosos, son semitransparentes y tienen cierta birrefringencia.

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