Pruebas cruzadas pretransfusionales en tubo

Las Pruebas Cruzadas pretransfusionales son una de las técnicas más importantes que se utilizan en el Laboratorio de Banco de Sangre.

Consideraciones sobre las pruebas cruzadas pretransfusionales

Las pruebas cruzadas pretransfusionales clásicas están compuestas por dos pruebas:

  • Prueba cruzada mayor: Consiste, básicamente, en poner en contacto el plasma del paciente/receptor con los hematíes del donante. Si hay aglutinación se considera que existe incompatibilidad mayor entre donante y receptor.
  • Prueba cruzada menor: Se ponen en contacto los hematíes del receptor con el plasma del donante. Si hay aglutinación se considera que existe incompatibilidad menor.

En la actualidad, con el uso de Concentrado de Hematíes Filtrados (CHF), la prueba cruzada menor ya no se utiliza. Tan solo se lleva a cabo en casos como transplantes de médula ósea, cuyos estudios previos en el laboratorio implican, además, fenotipado extendido de donante y receptor.

Las pruebas cruzadas, en la actualidad, se realizan en tarjetas, ya sea de forma manual o en autoanalizador. Ofrecen mejores prestaciones, con mejor visualización del resultado, uso de menos muestra, menos reactivos, y menos tiempo.

Pruebas cruzadas petransfusionales en tubo
Prueba cruzada con resultado compatible en autoanalizador Ortho Autovue.

Pero conviene conocer las pruebas petransfusionales en tubo. Si el autoanalizador no funciona y/o no quedan tarjetas polyespecíficas, las pruebas cruzadas en tubo son una opción viable y económica. La técnica en tubo hace uso del Test de Coombs Indirecto (TCI).

Utilidad de las pruebas cruzadas pretransfusionales en tubo

El objetivo de la prueba cruzada petransfusional, sea en tubo, tarjeta o autoanalizador, es la de asegurarse de que el CHF seleccionado para la transfusión es compatible con el paciente.

La forma de trabajar varía en función de los protocolos de cada centro hospitalario. Existen laboratorios en los que no se realizan pruebas cruzadas si el Escrutinio de Anticuerpos Irregulares (EAI) del paciente es negativo. Tan solo envían CHF isogrupo/ABO compatible.

Otros laboratorios realizan pruebas cruzadas independientemente del resultado del EAI. Esta forma de proceder es más segura pero menos económica.

Material necesario para las pruebas cruzadas pretransfusionales en tubo

  • Tubos de centrífuga, de ensayo o de vidrio con las medidas necesarias para su uso en una centrifugadora-lavadora
  • Centrífuga
  • Baño termostatado a 37ºC
  • Cronómetro
  • Pipetas pasteur
  • Parafilm
  • Reactivo de Albúmina Bovina al 22%
  • Suero salino fisiológico (SSF) al 0,9% NaCl
  • Suero de Coombs poliespecífico
  • Hematíes conocidos procedente de macarrones de los Concentrados de Hematíes Filtrados que se quieren transfundir
  • Muestra de sangre problema anticoagulada con EDTA
Test de Coombs Directo
Suero de Coombs poliespecífico (IgG+C3D)

Técnica de las pruebas cruzadas pretransfusionales en tubo

La técnica del Test de Coombs Indirecto adaptada a las pruebas cruzadas es la siguiente:

  1. Centrifugar la muestra problema a 3500rpm durante 10 minutos para tener acceso al plasma del paciente.
  2. Numerar tantos tubos como Concentrados de Hematíes Filtrados se quieran cruzar y dispensar en cada uno de ellos 2 gotas de plasma problema.
  3. Añadir a cada tubo correspondiente 1 gota de hematíes de los CHF diluídos al 3% en SSF.
  4. Homogeneizar, centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Fase de salino o Fase de salino inmediata.
  5. Añadir a cada tubo 1 gota de albúmina bovina al 22%.
  6. Homogeneizar, centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Fase de albúmina o Fase de albúmina inmediata.
  7. Incubar los tubos a 37ºC durante 30 minutos.
  8. Centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Fase a 37ºC o Fase de albúmina a 37ºC.
  9. Lavar los tres tubos, en tres ocasiones, con SSF.
  10. Decantar completamente el sobrenadante después del último lavado.
  11. Añadir a cada tubo 2 gotas de Suero de Coombs.
  12. Homogeneizar, centrifugar 30 segundos a 1500 rpm y realizar una lectura en busca de aglutinación. A este paso se le denomina Llevar de Coombs, Fase de Coombs, Fase de antiglobulina humana o Test de Coombs Indirecto.

Consideraciones sobre la técnica del Test de Coombs Indirecto

Existen una serie de factores que afectan al Test de Coombs Indirecto, ya sea en el EAI, en la Identificación de Anticuerpos Irregulares o en las Pruebas Cruzadas.

Fase de sensibilización

Uno de estos factores es la temperatura en la fase de sensibilización in vitro. Debe ser a 37ºC porque es la temperatura en la que tiene lugar la fijación del complemento y a la que mejor reaccionan los anticuerpos de clase IgG. Esta temperatura permite la identificación de la mayor parte de los anticuerpos clínicamente significativos.

Otro factor es el medio en el que están suspendidos los hematíes. Éste puede ser albúmina, suero salino, un medio de baja fuerza iónica (LISS), un medio enzimático (Ficina, Papaina, Bromelina…), Ditiotreitol (DTT) o Polietilenglicol (PEG). Esto permite una variedad de técnicas asociadas (Autoanalizadores, paneles enzimáticos, adsorbidos y Técnica del DTT).

La proporción plasma/hematíes puede variar. Se puede incrementar a 3/4 gotas de plasma por gota de hematíes. Esto es útil para aumentar la sensibilidad ante anticuerpos débiles. Se debe tener cuidado con la cantidad de muestra, ya que la positividad en un estudio puede ser el preludio del inicio de otro en el que se requiera mayor cantidad.

Fase de lavado

El lavado debe ser rápido e ininterrumpido para reducir todo lo posible la elución de anticuerpos y su posterior pérdida tras decantación. Respecto a la decantación, se debe decantar la mayor cantidad de sobrenadante posible en cada lavado y agitar después el botón hemático. De este modo los hematíes se resuspenden y se homogeneizan con mayor facilidad al entrar en contacto con SSF para un nuevo lavado.

Interpretación de los resultados de las Pruebas Cruzadas pretransfusionales

Las pruebas cruzadas pretransfusionales solo tienen dos resultados posibles:

  • Positivo: Hay aglutinación en cualquiera de las cuatro fases, por lo que el CHF se declara como INCOMPATIBLE.
  • Negativo: No existe aglutinación, asi que el CHF se declara como COMPATIBLE y se puede transfundir al paciente.

En circunstancias especiales, y bajo la expresa autorización de un hematólogo, se pueden enviar a transfundir CHF declarados como MENOS INCOMPATIBLES.

Pruebas cruzadas pretransfusionales en tubo
Concentrados de Hematíes Filtrados (CHF)

Tanto la fase salina como la fase de albúmina permiten la detección de anticuerpos de clase IgM en el plasma del paciente. El máximo exponente de estos anticuerpos lo encontramos en el Sistema ABO. En cambio, la fase de 37ºC y, especialmente, la fase de antiglobulina -o ejecución del Test de Coombs Indirecto– permiten la detección de anticuerpos de clase IgG que reaccionan con los hematíes de los CHF.

Los máximos exponentes de IgG capaces de provocar reacciones transfusionales hemolíticas son los anticuerpos del Sistema RH y del Sistema Kell, sin olvidar otros sistemas como el Duffy, el Kidd o el MNS.

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