Muestras biológicas humanas

Muestras biológicas humanas

A menudo se tiende a infravalorar la importancia de la obtención y toma de muestras biológicas humanas. Las patologías y las pruebas diagnósticas suelen llevarse todos los focos, relegando a un segundo plano esta temática. La realidad es que es un tema importantísimo que condiciona, y mucho, el trabajo de un Laboratorio Clínico y Biomédico.

Una toma incorrecta de la muestra puede condicionar el resultado. Un transporte inadecuado de la misma puede condicionar el resultado. Y la conservación incorrecta de la muestra también puede condicionar el resultado de la analítica.

Para que el resultado final de una prueba de laboratorio sea correcto, no basta con que la determinación analítica se realice a la perfección. La calidad de la prueba depende del cumplimiento en cadena de una buena práctica que comienza desde el momento mismo de la formulación de la petición y la preparación del paciente para la extracción u obtención de la muestra y termina cuando el resultado llega a manos del profesional que solicitó la prueba.

Pero antes de entrar de lleno en la temática de la toma de muestras es importante comprender qué son las muestras biológicas humanas, los tipos que existen, sus generalidades y cómo deben realizarse las peticiones.

Muestras biológicas humanas

Las muestras biológicas humanas se consideran cualquier material biológico que procede del ser humano. Estas muestras se pueden conservar, transportar y estudiar para determinar un diagnóstico clínico. Dicho diagnóstico se debe basar en los datos obtenidos de la muestra, la historia clínica del paciente, su sintomatología y los signos que presente en el momento de la obtención de la muestra.

Según la Ley 14/2007, de 3 de julio, de Investigación biomédica, una muestra biológica es:

Cualquier material biológico de origen humano susceptible de conservación. Y que pueda albergar información sobre la dotación genética característica de una persona.

Estas muestras permitirán un análisis hematológico, bioquímico, inmunológico, microbiológico o genético, según sea necesario. Y se harán con una serie de finalidades:

  • Diagnosticar correctamente el proceso patológico.
  • Hacer un seguimiento de una enfermedad ya diagnosticada.
  • Descartar procesos patológicos.
  • Investigación clínica y genética.
  • Ofrecer información al facultativo para la prescripción correcta de un fármaco.

Tipos de muestras biológicas humanas

Como veremos en una entrada posterior, dependiendo de cada tipo de muestra, la técnica, el transporte y la conservación serán de diferente manera. Además, hay que resaltar que el Laboratorio Clínico y Biomédico se centra en el análisis de fluídos biológicos. Por contra, el Laboratorio de Anatomía Patológica se centra en el análisis de tejidos.

  • Líquidos corporales: Constituyen la base del análisis del Laboratorio Clínico y Biomédico. La mayoría de las muestras biológicas humanas que se analizan se corresponden a este tipo. En este grupo se incluyen orina, sangre total, plasma, suero, líquido cefalorraquídeo, líquiso sinovial, líquido ascítico, líquido pleural o líquido pericárdico.
  • Exudados: Líquidos anormales liberados por el organismo debido a patologías. Pueden ser exudados purulentos, serosos, sanguinolentos… y proceder de la uretra, de la faringe, de la vagina…
  • Tejidos: Este tipo de muestra constituye la base del análisis del Laboratorio de Anatomía Patológica. Pequeñas muestras de tejido, como raspados de piel, pueden ser empleados en el laboratorio de microbiología.
  • Secreciones: Sustancias que el organismo segrega para acometer diversas funciones. Estas secreciones pueden verse alteradas por patologías, tanto en cantidad como en aspecto. Una secreción muy típica empleada en el laboratorio de microbiología es el esputo.
  • Heces: No necesitan presentación. Su uso fundamental está destinado al laboratorio de microbiología.
  • Células: Se obtienen mediante frotis, principalmente de mucosas y sanguíneos.

Petición de la prueba, identificación del paciente y de la muestra

Antes de proceder a extraer la muestra se debe examinar la solicitud para constatar que ha sido correctamente cumplimentada. En una solicitud puede constar:

  • Nombre y apellidos del paciente.
  • Edad y/o fecha de nacimiento.
  • Número de historia del servicio autonómico de salud correspondiente.
  • Nombre, código y firma del médico que solitica la prueba.
  • Fecha de extracción de la muestra.
  • Sospecha diagnóstica.
  • Prueba que se solicita.

Lo ideal es utilizar etiquetas identificativas del paciente, ya que incluyen todos los datos que identifican al paciente. La correcta cumplimentación de estos datos facilitará las actuaciones del laboratorio y la correcta interpretación de los resultados. La no cumplimentación de estos datos puede ser motivo de rechazo de la muestra por parte del laboratorio.

Toda solicitud incompleta conlleva un retraso en la recepción de los resultados. Por no mencionar que puede hacer necesaria una nueva toma de la muestra en caso de que haya dudas sobre la identificación del paciente o de la muestra.

En el momento de la extracción de sangre, es necesario cerciorarse de que el paciente al que se va a realizar la extracción es el mismo cuyos datos figuran en la solicitud.

Cuando se solicitan en la misma hoja de petición determinaciones en muestras de sangre y orina u otros líquidos biológicos, se esperará a tener todas las muestras para remitirlas al laboratorio o se cumplimentará una solicitud para cada una de ellas.

Es indispensable, valga la redundancia, que la muestra quede perfectamente identificada en el momento de su obtención. Ya sea mediante código de barras o mediante los datos visibles del paciente.

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