Manejo de residuos en el laboratorio

El manejo de residuos en el laboratorio está regulado por la Ley 22/2011, de 28 de Julio, de residuos y suelos contaminados. Esta ley tiene por objeto regular la gestión de los residuos. Lo hace impulsando medidas que prevengan su generación y mitiguen los impactos adversos sobre la salud humana y el medio ambiente, mejorando la eficiencia en el uso de los recursos. Tiene asimismo como objeto regular el régimen jurídico de los suelos contaminados.

Índice de contenidos de la entrada

Manejo de residuos en el laboratorio: Definiciones

Esta ley contempla una serie de definiciones que conviene conocer:

  • Residuo: Cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar.
  • Residuos domésticos: Residuos generados en los hogares como consecuencia de las actividades domésticas. Se consideran también residuos domésticos los similares a los anteriores generados en servicios e industrias.

    Se incluyen también en esta categoría los residuos que se generan en los hogares de aparatos eléctricos y electrónicos, ropa, pilas, acumuladores, muebles y enseres así como los residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria.

    Tendrán la consideración de residuos domésticos los residuos procedentes de limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas, los animales domésticos muertos y los vehículos abandonados.
  • Residuos comerciales: Residuos generados por la actividad propia del comercio. Al por mayor y al por menor, de los servicios de restauración y bares, de las oficinas y de los mercados, así como del resto del sector servicios.
  • Residuos industriales: Residuos resultantes de los procesos de fabricación, de transformación, de utilización, de consumo, de limpieza o de mantenimiento generados por la actividad industrial, excluidas las emisiones a la atmósfera reguladas en la Ley 34/2007, de 15 de noviembre.
  • Residuo peligroso: Residuo que presenta una o varias de las características peligrosas. Y aquél que pueda aprobar el Gobierno de conformidad con lo establecido en la normativa europea o en los convenios internacionales de los que España sea parte, así como los recipientes y envases que los hayan contenido.

Antes de entrar de lleno en otras definiciones, haremos un inciso en los residuos peligrosos.

Clasificación de Residuos Peligrosos. H1-H5.

La ley establece la siguiente clasificación de residuos peligrosos:

  • H 1. Explosivo: Se aplica a las sustancias y los preparados que pueden explotar bajo el efecto de la llama. O que son más sensibles a los choques o las fricciones que el dinitrobenceno.
  • H 2. Oxidante: Se aplica a las sustancias y los preparados que presentan reacciones altamente exotérmicas al entrar en contacto con otras sustancias. En particular sustancias inflamables.
  • H 3-A. Fácilmente inflamable: Tiene varias aplicaciones.
    • Las sustancias y los preparados líquidos que tienen un punto de inflamación inferior a 21 ºC. Incluidos los líquidos extremadamente inflamables.
    • Las sustancias y los preparados que pueden calentarse y finalmente inflamarse en contacto con el aire a temperatura ambiente sin aporte de energía.
    • Las sustancias y los preparados sólidos que pueden inflamarse fácilmente tras un breve contacto con una fuente de ignición. Y que continúan ardiendo o consumiéndose después del alejamiento de la fuente de ignición.
    • Las sustancias y los preparados gaseosos que son inflamables en el aire a presión normal.
    • Las sustancias y los preparados que, en contacto con el agua o el aire húmedo, desprenden gases fácilmente inflamables en cantidades peligrosas.
  • H 3-B. Inflamable: Se aplica a las sustancias y los preparados líquidos que tienen un punto de inflamación superior o igual a 21 ºC e inferior o igual a 55 ºC.
  • H 4. Irritante. Se aplica a las sustancias y los preparados no corrosivos que pueden causar una reacción inflamatoria. Esta reacción ocurre por contacto inmediato, prolongado o repetido con la piel o las mucosas.
  • H 5. Nocivo: Se aplica a las sustancias y los preparados que por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden entrañar riesgos de gravedad limitada para la salud.

Clasificación de Residuos Peligrosos. H6-H10.

  • H 6. Tóxico: Se aplica a sustancias y preparados (incluidos las sustancias y los preparados muy tóxicos). Por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden entrañar riesgos graves, agudos o crónicos e incluso la muerte.
  • H 7. Cancerígeno: Se aplica a las sustancias y los preparados que por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden producir cáncer. O aumentar su frecuencia.
  • H 8. Corrosivo: Se aplica a las sustancias y los preparados que pueden destruir tejidos vivos al entrar en contacto con ellos.
  • H 9. Infeccioso: Se aplica a las sustancias y los preparados que contienen microorganismos viables, o sus toxinas. De los que se sabe o existen razones fundadas para creer que causan enfermedades en el ser humano. Tambien en otros organismos vivos.
  • H 10. Tóxico para la reproducción: Se aplica a las sustancias y los preparados que por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden producir malformaciones congénitas no hereditarias o aumentar su frecuencia.

Clasificación de Residuos Peligrosos. H11-H15.

  • H 11. Mutagénico: Se aplica a las sustancias y los preparados que por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden producir defectos genéticos hereditarios o aumentar su frecuencia.
  • H 12: Residuos que emiten gases tóxicos o muy tóxicos al entrar en contacto con el aire. También al entrar en contacto con el agua o con un ácido.
  • H 13. Sensibilizante: Se aplica a las sustancias y los preparados que, por inhalación o penetración cutánea, pueden ocasionar una reacción de hipersensibilización. De forma que una exposición posterior a esa sustancia o preparado dé lugar a efectos nocivos característicos.
  • H 14. Ecotóxico: Se aplica a los residuos que presentan o pueden presentar riesgos inmediatos o diferidos para uno o más compartimentos del medio ambiente.
  • H 15. Residuos susceptibles, después de su eliminación, de dar lugar a otra sustancia por un medio cualquiera. Por ejemplo, un lixiviado que posee alguna de las características antes enumeradas.

Manejo de residuos en el laboratorio: Definiciones II

Una vez desgranados los riesgos peligrosos, continuamos con las definiciones que estipula la Ley 22/2011, de 28 de Julio, de residuos y suelos contaminados.

  • Aceites usados: Todos los aceites minerales o sintéticos, industriales o de lubricación, que hayan dejado de ser aptos para el uso originalmente previsto.
  • Biorresiduo: Residuo biodegradable de jardines y parques. Residuos alimenticios y de cocina procedentes de hogares, restaurantes, servicios de restauración colectiva y establecimientos de venta al por menor. Así como, residuos comparables procedentes de plantas de procesado de alimentos.
  • Prevención: Conjunto de medidas adoptadas en la fase de concepción y diseño, de producción, de distribución y de consumo de una sustancia, material o producto. Para reducir:
    • La cantidad de residuo. Incluso mediante la reutilización de los productos o el alargamiento de la vida útil de los productos.
    • Los impactos adversos sobre el medio ambiente y la salud humana de los residuos generados. Incluyendo el ahorro en el uso de materiales o energía.
    • El contenido de sustancias nocivas en materiales y productos.
  • Productor de residuos: Cualquier persona física o jurídica cuya actividad produzca residuos (productor inicial de residuos). O cualquier persona que efectúe operaciones de tratamiento previo, de mezcla o de otro tipo, que ocasionen un cambio de naturaleza o de composición de esos residuos. En el caso de las mercancías retiradas por los servicios de control e inspección en las instalaciones fronterizas, se considerará productor de residuos al representante de la mercancía, o bien al importador o exportador de la misma.
  • Poseedor de residuos: El productor de residuos u otra persona física o jurídica que esté en posesión de residuos.
  • Negociante: Toda persona física o jurídica que actúe por cuenta propia en la compra y posterior venta de residuos. Incluidos los negociantes que no tomen posesión física de los residuos.

Manejo de residuos en el laboratorio: Definiciones III

  • Agente: Toda persona física o jurídica que organiza la valorización o la eliminación de residuos por encargo de terceros. Incluidos los agentes que no tomen posesión física de los residuos.
  • Gestión de residuos: La recogida, el transporte y tratamiento de los residuos.
    Incluida la vigilancia de estas operaciones, así como el mantenimiento posterior al cierre de
    los vertederos. También las actuaciones realizadas en calidad de negociante o agente.
  • Gestor de residuos: La persona o entidad, pública o privada, registrada mediante
    autorización o comunicación que realice cualquiera de las operaciones que componen la
    gestión de los residuos, sea o no el productor de los mismos.
  • Recogida: Operación consistente en el acopio de residuos. Incluida la clasificación y
    almacenamiento iniciales para su transporte a una instalación de tratamiento.
  • Recogida separada: La recogida en la que un flujo de residuos se mantiene por separado, según su tipo y naturaleza. Para facilitar un tratamiento específico.
  • Reutilización: Cualquier operación mediante la cual productos o componentes de productos que no sean residuos se utilizan de nuevo con la misma finalidad para la que fueron concebidos.
  • Tratamiento: Las operaciones de valorización o eliminación, incluida la preparación anterior a la valorización o eliminación.
  • Valorización: Cualquier operación cuyo resultado principal sea que el residuo sirva a una finalidad útil al sustituir a otros materiales, que de otro modo se habrían utilizado para cumplir una función particular. O que el residuo sea preparado para cumplir esa función en la instalación o en la economía en general.
  • Preparación para la reutilización: La operación de valorización consistente en la comprobación, limpieza o reparación. Mediante la cual, productos o componentes de productos que se hayan convertido en residuos se preparan para que puedan reutilizarse sin ninguna otra transformación previa.

Manejo de residuos en el laboratorio: Definiciones IV

  • Reciclado: Toda operación de valorización mediante la cual los materiales de residuos son transformados de nuevo en productos, materiales o sustancias. Tanto si es con la finalidad original como con cualquier otra finalidad. Incluye la transformación del material orgánico. Pero no la valorización energética ni la transformación en materiales que se vayan a usar como combustibles o para operaciones de relleno.
  • Regeneración de aceites usados: Cualquier operación de reciclado que permita producir aceites de base mediante el refinado de aceites usados. En particular mediante la retirada de los contaminantes, los productos de la oxidación y los aditivos que contengan dichos aceites.
  • Eliminación: Cualquier operación que no sea la valorización. Incluso cuando la operación tenga como consecuencia secundaria el aprovechamiento de sustancias o energía.
  • Mejores técnicas disponibles: Las mejores técnicas disponibles tal y como se definen en el artículo 3, apartado ñ), de la Ley 16/2002, de 1 de julio, de prevención y control integrados de la contaminación.
  • Suelo contaminado: Aquel cuyas características han sido alteradas negativamente por la presencia de componentes químicos de carácter peligroso procedentes de la actividad humana, en concentración tal que comporte un riesgo inaceptable para la salud humana o el medio ambiente, de acuerdo con los criterios y estándares que se determinen por el Gobierno, y así se haya declarado mediante resolución expresa.
  • Compost: Enmienda orgánica obtenida a partir del tratamiento biológico aerobio y termófilo de residuos biodegradables recogidos separadamente. No se considerará compost el material orgánico obtenido de las plantas de tratamiento mecánico biológico de residuos mezclados, que se denominará material bioestabilizado.

Subproductos

Otro aspecto de la Ley muy interesante, y que conviene conocer, es la consideración de “subproducto”. Dicho apartado viene a continuación de las múltiples definiciones, y dice lo siguiente:

Una sustancia u objeto, resultante de un proceso de producción, cuya finalidad primaria no sea la producción de esa sustancia u objeto, puede ser considerada como subproducto cuando se cumplan las siguientes condiciones:

  • Que se tenga la seguridad de que la sustancia u objeto va a ser utilizado ulteriormente.
  • Que la sustancia u objeto se pueda utilizar directamente. Sin tener que someterse a una transformación ulterior distinta de la práctica industrial habitual.
  • La sustancia u objeto se produzca como parte integrante de un proceso de producción.
  • Que el uso ulterior cumpla todos los requisitos pertinentes relativos a los productos. Así como a la protección de la salud humana y del medio ambiente. Sin que produzca impactos generales adversos para la salud humana o el medio ambiente.

Fin de la condición de residuo

El siguiente artículo de la Ley es también muy importante para conocer el contexto del tema.

Existen criterios específicos que determinados tipos de residuos, que hayan sido sometidos a una operación de valorización, incluido el reciclado, deberán cumplir para que puedan dejar de ser considerados como tales, a los efectos de lo dispuesto en esta Ley y siempre que se cumplan las siguientes condiciones:

  • Que las sustancias u objetos resultantes se usen habitualmente para finalidades específicas.
  • Que exista un mercado o una demanda para dichas sustancias u objetos.
  • Las sustancias u objetos resultantes cumplan los requisitos técnicos para finalidades específicas. También la legislación existente y las normas aplicables a los productos.
  • Que el uso de la sustancia u objeto resultante no genere impactos adversos para el medio ambiente o la salud.

En la elaboración de esta orden se tendrá en cuenta el estudio previo que realizará la Comisión de coordinación en materia de residuos. Ésta analizará lo establecido en su caso por la Unión Europea, la jurisprudencia aplicable, los principios de precaución y prevención, los eventuales impactos nocivos del material resultante y, cuando sea necesario, la procedencia de incluir valores límite para las sustancias contaminantes.

Las sustancias u objetos afectados por los apartados anteriores y por sus normas de desarrollo, serán computados como residuos reciclados y valorizados a los efectos del cumplimiento de los objetivos en materia de reciclado y valorización cuando se cumplan los criterios de valorización y reciclado previstos en dichas normas.

Jerarquía de residuos

Las administraciones competentes, en el desarrollo de las políticas y de la legislación en materia de prevención y gestión de residuos, aplicarán para conseguir el mejor resultado ambiental global, la jerarquía de residuos por el siguiente orden de prioridad:

  1. Prevención
  2. Preparación para la reutilización
  3. Reciclado
  4. Otro tipo de valorización, incluida la valorización energética
  5. Eliminación

Residuos de la atención sanitaria

La Organización Mundial de la Salud realizó una publicación sobre residuos de la atención sanitaria en Noviembre del 2015. En ella exponía los siguientes datos:

  • Se calcula que de todos los residuos generados por las actividades de atención sanitaria, aproximadamente un 85% son desechos comunes, exentos de peligro.
  • El 15% restante se considera material peligroso que puede ser infeccioso, tóxico o radiactivo.
  • Según las estimaciones, se administran cada año en el mundo 16000 millones de inyecciones. Aunque no todas las agujas y jeringas son eliminadas correctamente después de su uso.
  • Los desechos de la atención sanitaria contienen microorganismos que pueden ser dañinos e infectar a los pacientes de los hospitales, al personal sanitario y a la población en general.
  • En algunas circunstancias, los desechos sanitarios se incineran. Lo que puede dar lugar a la emisión de dioxinas, furanos y otros contaminantes atmosféricos tóxicos.

Tratamiento de residuos sanitarios

En el NTP 372 – Tratamiento de residuos sanitarios encontramos la definición de residuo sanitario:

El riesgo asociado al uso o a la manipulación del material propio de la actividad sanitaria (agujas, gasas empapadas en sangre en una cura o una intervención quirúrgica, tejidos extirpados, pipetas de laboratorio, etc.) no tiene nada que ver con el riesgo asociado a los residuos. Sólo cuando este material es rechazado (porque su utilidad o manejo clínico se dan por acabados definitivamente), y únicamente a partir de este momento, se convierte en residuo.

Y también su clasificación.

Clasificación de residuos sanitarios

  • Residuos sanitarios asimilables a residuos urbanos o de tipo I. Son los que no plantean exigencias especiales en su gestión. Estos residuos incluyen cartón, papel, material de oficinas y despachos, cocinas, bares y comedores, talleres, jardinería y residuos procedentes de pacientes no infecciosos. No incluidos en los grupos II y III.
  • Residuos sanitarios biológicos o de tipo II. Son residuos sobre los cuales se han de observar medidas de prevención en la manipulación. También la recogida, el almacenamiento y el transporte, únicamente en el ámbito del centro sanitario.

    Estos residuos incluyen material de curas, yesos, ropa y material de un sólo uso contaminados con sangre, secreciones y/o excreciones. Todos ellos no englobados dentro de los residuos clasificados como residuos sanitarios específicos.
  • Residuos sanitarios específicos de riesgo o de tipo III. Son residuos sobre los cuales se han de observar medidas de prevención en la manipulación, la recogida, el almacenamiento, el transporte, el tratamiento y la eliminación. Tanto dentro como fuera del centro generador, ya que pueden representar un riesgo para la salud laboral y pública. Los residuos sanitarios específicos de riesgo se pueden clasificar en:
    • Residuos sanitarios o infecciosos.
    • Residuos anatómicos.
    • Sangre y hemoderivados en forma líquida.
    • Agujas y material punzante y cortante.
    • Vacunas vivas y atenuadas.
  • Residuos tipificados en normativas singulares o de tipo IV. Son los residuos cuya gestión está sujeta a requerimientos especiales. Desde el punto de vista higiénico y medioambiental, tanto dentro como fuera del centro generador. Estos residuos incluyen:
    • Residuos citostáticos.
    • Restos de sustancias químicas.
    • Medicamentos caducados.
    • Aceites minerales y sintéticos.
    • Residuos con metales.
    • Residuos radiactivos.
    • Restos anatómicos humanos con entidad.

Residuos en el laboratorio clínico y biomédico/diagnóstico clínico

Los residuos del laboratorio clínico entran dentro de los llamados residuos sanitarios, aunque se integren en los tipos III y IV principalmente. En los laboratorios de microbiología se trabaja con un buen número de muestras biológicas sospechosas de ser portadoras de algún agente causal.

Sangre, heces, orina, piel, uñas, exudados, líquido cefalorraquídeo… a los que hay que sumar medios de cultivo en los que se busca el desarrollo de los microorganismos. Todo para una posterior y oportuna identificación mediante diversas técnicas analíticas.

En el resto de laboratorios los residuos también son potencialmente infecciosos. Sangre, orina o líquidos biológicos (LCR, sinovial…) se trabajan en el área de Bioquímica y la sangre es el fluído biológico que se trabaja en Hematología y Banco de Sangre.

Gestión de residuos sanitarios en la Comunidad de Madrid

La regulación de este tema corre a cargo del Decreto 83/1999, de 3 de junio, por el que se regulan las actividades de producción y de gestión de los residuos biosanitarios y citotóxicos en la Comunidad de Madrid. Este Decreto ha sido modificado parcialmente por la Ley 5/2003 del 20 de Marzo, denominada Ley de Residuos de la Comunidad de Madrid.

Es objeto del Decreto el establecimiento de los requisitos mínimos exigibles en la producción y gestión de los residuos biosanitarios y los residuos citotóxicos. A fin de prevenir los riesgos que dichas actividades generan, tanto para el medio ambiente, especialmente en lo relativo al aire, aguas y suelos, como para las personas directamente expuestas a los residuos.

Más definiciones

El decreto aporta más definiciones, importantes para entender la información que aporta.

  • Residuos sanitarios: Todos los residuos, cualquiera que sea su estado, generados en centros sanitarios. Incluidos los envases, y residuos de envases, que los contengan o los hayan contenido.
  • Centro sanitario: Cualquier instalación o establecimiento en el que, de forma temporal o permanente, se desarrolle alguna de las siguientes actividades de atención a la salud humana o de carácter veterinario:
    • Asistencia sanitaria al paciente.
    • Análisis, investigación o docencia.
    • Obtención o manipulación de productos biológicos.
    • Medicina preventiva.
    • Asistencia veterinaria.
    • Servicios funerarios y forenses.
  • Residuos biosanitarios: Residuos sanitarios específicos de la actividad sanitaria propiamente dicha, potencialmente contaminados con sustancias biológicas al haber entrado en contacto con pacientes o líquidos biológicos.
  • Residuos citotóxicos: Residuos compuestos por restos de medicamentos citotóxicos. Y todo material que haya estado en contacto con ellos, que presentan riesgos carcinogénicos, mutagénicos o teratogénicos.
  • Envase: Recipiente en el que se acumulan directamente residuos, es decir, que está en contacto directo con los mismos.
  • Contenedor: Recipiente en el que se acumulan envases con residuos, o residuos de envases. Sin que exista contacto directo entre los residuos y el contenedor. Salvo en caso de rotura o impermeabilidad insuficiente del envase.
  • Depósito intermedio: La acumulación temporal de envases con residuos, o residuos de envases, en el centro sanitario, a la espera de su evacuación a otra zona del mismo. También tendrá esta consideración la estancia o zona del centro sanitario donde se realiza dicho depósito.
  • Depósito final: La acumulación temporal de residuos en el centro productor, con carácter previo a las operaciones de gestión. También tendrá esta consideración la estancia o zona del centro sanitario donde se realiza el mismo.
  • Transporte: El desplazamiento de los residuos desde un único punto de origen, hasta un único punto de destino.

Clasificación de los residuos sanitarios

A los efectos del Decreto, los residuos sanitarios se clasifican de la forma siguiente:

  • Residuos Generales o Clase I.
  • Residuos Biosanitarios Asimilables a Urbanos o Clase II.
  • Clase III o Residuos Biosanitarios Especiales.
  • Clase IV.
  • Residuos Químicos o Clase V.
  • Clase VI o Residuos Citotóxicos.
  • Clase VII o Residuos Radiactivos.

Los residuos biosanitarios especiales o citotóxicos en los que, como consecuencia imprescindible o necesaria de la actividad sanitaria, estén presentes otros residuos o sustancias peligrosas o radiactivas, tendrán la siguiente consideración:

  • Residuos biosanitarios especiales que incluyan residuos peligrosos tendrán el carácter de residuos peligrosos. Su eliminación se realizará por incineración.
  • Los residuos biosanitarios especiales que incluyan residuos radiactivos tendrán la consideración de residuos radiactivos. Su gestión se realizará de acuerdo con las directrices establecidas por la “Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, Sociedad Anónima” (ENRESA) al efecto.
  • Los residuos citotóxicos que incluyan otros residuos tendrán la consideración de residuos citotóxicos, con excepción de los que incluyan residuos radiactivos, que tendrán la consideración de residuos radiactivos.

Clase I o Residuos Generales

Residuos sin ningún tipo de contaminación específica, que no presentan riesgo de infección ni en el interior ni en el exterior de los centros sanitarios.

Están compuestos por papel, cartón, metales, vidrio, restos de comida, así como otros tipos de residuos que normalmente se generan en estancias o áreas de un centro sanitario donde no se realizan actividades propiamente sanitarias, tales como oficinas, comedores, cafetería, almacenes, salas de espera y similares. Esta Clase incluye también los residuos de jardinería, mobiliario y, en general, todos los residuos que, de acuerdo con el artículo 3, apartado b), de la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, tiene la consideración de residuos urbanos o municipales.

Clase II o Residuos Biosanitarios Asimilables a Urbanos

Todo residuo biosanitario que no pertenezca a ninguno de los Grupos de residuos biosanitarios definidos en el Anexo Primero, es decir, que no se clasifique como Residuo Biosanitario Especial o de Clase III.

Incluye residuos tales como filtros de diálisis, tubuladuras, sondas, vendajes, gasas, guantes y otros desechables quirúrgicos, bolsas de sangre vacías y, en general, todo material en contacto con líquidos biológicos o en contacto con los pacientes no incluidos en el Anexo Primero del presente Decreto, cuyo riesgo de infección está limitado al interior de los centros sanitarios.

Clase III o Residuos Biosanitarios Especiales. Grupos del 1 al 5

En esta clase se incluyen todos los residuos que pertenezcan a alguno de los grupos siguientes:

  • Grupo 1: Residuos de pacientes con infecciones altamente virulentas, erradicadas, importadas o de muy baja incidencia en España.

    Cualquier residuo en contacto con pacientes afectados de las siguientes enfermedades infecciosas:

    • Fiebres hemorrágicas víricas:
      • Fiebre hemorrágica del Congo-Crimea.
      • Fiebre de Lasa.
      • Marburg.
      • Ébola.
      • Fiebre hemorrágica Argentina (Junin).
      • Fiebre hemorrágica Boliviana (Machupo).
      • Complejo encefalítico transmitido por atrópodos vectores (arbovirus): Absettarow, Hanzalova, Hypr, Kumlinge, Kiasanur Forest Disease, Fiebre hemorrágica de Omsk, Russian spring-summer encephalitis.
    • Herpes virus simiae (Monkey B virus).
    • Rabia
    • Carbunco/Anthrax.
    • Muermo.
    • Mieloidosis.
    • Difteria.
    • Tularemia.
    • Viruela.

  • Grupo 2: Residuos de pacientes con infecciones de transmisión oral-fecal. Cualquier residuo contaminado con heces de pacientes afectados de las siguientes infecciones:

    • Cólera
    • Disentería amebiana
  • Grupo 3: Residuos de pacientes con infecciones de transmisión por aerosoles. Cualquier residuo contaminado con secreciones respiratorias de pacientes con las siguientes infecciones:

    • Tuberculosis
    • Fiebre Q
  • Grupo 4: Filtros de diálisis de pacientes infecciosos. Filtros de diálisis de máquinas reservadas a pacientes portadores de las siguientes infecciones de transmisión sanguínea:

    • Hepatitis B
    • Hepatitis C
    • VIH
  • Grupo 5: Residuos punzantes o cortantes. Todo instrumento u objeto utilizado en la actividad sanitaria, con independencia de su origen, que tenga esquinas, bordes o salientes capaces de cortar o pinchar, incluyendo, sin carácter limitativo:

    • Agujas hipodérmicas, hojas de bisturí, lancetas, capilares, portaobjetos, cubreobjetos, pipetas Pasteur y similares.
    • Artículos de cristal rotos, si han estado en contacto con productos biológicos.

Clase III o Residuos Biosanitarios Especiales. Grupos del 6 al 9

  • Grupo 6: Cultivos y reservas de agentes infecciosos. Residuos de actividades de análisis o experimentación microbiológicos, contaminados con agentes infecciosos o productos biológicos derivados, tales como:

    • Cultivos de agentes infecciosos y material de desecho en contacto con ellos: Placas de Petri, hemocultivos, extractos líquidos, caldos, instrumental contaminado, etcétera.
    • Reservas de agentes infecciosos.
    • Vacunas vivas o atenuadas, salvo materiales manchados de un solo uso.

  • Grupo 7: Residuos de animales infecciosos. Cadáveres, partes del cuerpo y otros residuos anatómicos de animales de experimentación que hayan sido inoculados con los agentes infecciosos responsables de las infecciones que se citan en los Grupos 1, 2, 3 y 4, así como residuos procedentes de los lechos de estabulación de tales animales.
  • Grupo 8: Cantidades importantes de líquidos corporales, especialmente sangre humana.

    • Recipientes conteniendo más de 100 ml de líquidos corporales.
    • Muestras de sangre o productos derivados, en cantidades superiores a 100 ml.

  • Grupo 9: Residuos anatómicos humanos. Tejidos o partes del cuerpo de pequeña entidad, a excepción de piezas dentarias, incluidos productos de la concepción, obtenidos como consecuencia de traumatismos o
    durante actividades quirúrgicas o forenses, no conservadas mediante formaldehído u otro producto químico.

Clase IV

Constituida por cadáveres y restos humanos de entidad suficiente, procedentes de abortos, mutilaciones y operaciones quirúrgicas, cuya gestión queda regulada por los Decretos 2263/1974, de 20 de julio, y 124/1997, de 9 de octubre, por los que se aprueban los Reglamentos de Policía Sanitaria Mortuoria del Estado y de la Comunidad de Madrid, respectivamente. Se incluyen en esta clase de residuos, órganos enteros, huesos y restos óseos, así como restos anatómicos que comprendan hueso o parte de hueso.

Clase V o Residuos Químicos

Residuos caracterizados como peligrosos por su contaminación química, de acuerdo con el Real Decreto 833/1988 por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos, y el Real Decreto 952/1997, de 20 de junio, que lo modifica, excepto los residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos.

Clase VI o Residuos Citotóxicos

Residuos compuestos por restos de medicamentos citotóxicos y todo material que haya estado en contacto con ellos, que presentan riesgos carcinogénicos, mutagénicos o teratogénicos, tanto en el interior como en el exterior de los centros sanitarios.

Se entiende por medicamentos citotóxicos, según la Orden de la Consejería de Salud de 22 de abril de 1992, los medicamentos citostáticos, así como aquellos otros cuyo manejo inadecuado implique riesgo para la salud del personal
manipulador.

Clase VII o Residuos Radiactivos

Residuos contaminados por sustancias radiactivas, cuya eliminación es competencia exclusiva de la “Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, Sociedad Anónima” (ENRESA), de acuerdo con el Real Decreto 1522/1984, de 4 de julio, por el que se autoriza la constitución de dicha Empresa.

Ámbito de aplicación del Decreto

Quedan sometidos a lo establecido en este Decreto las actividades de producción o gestión de residuos de las clases II, III y VI que se realicen en el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid.

Se excluyen del ámbito de aplicación de este Decreto las actividades de producción y gestión de:

  • Residuos de las Clases I, IV, V y VII.
  • Escorias y cenizas procedentes de la incineración de residuos en los centros sanitarios.
  • Residuos de cultivos microbiológicos utilizados en la preparación de alimentos y biotecnología. Así como cualquier contenedor o aparato utilizado en la preparación y manejo de estos cultivos.
  • Residuos generados en las prácticas veterinarias en explotaciones agrícolas o ganaderas.

Segregación y acumulación de residuos

En cuanto a las operaciones de producción en los centros sanitarios, el Decreto de la CAM dedica una serie de artículos. El primero es en cuanto a segregación y acumulación de residuos, cuyas normas a seguir son:

  • Los residuos biosanitarios asimilables a urbanos, deberán separarse de todas las demás clases de residuos, si bien los residuos generales podrán acumularse en los envases para los residuos biosanitarios asimilables a urbanos.
  • Residuos biosanitarios especiales deben acumularse separadamente de todas las demás Clases de residuos generados en un centro sanitario, en envases exclusivos para dichos residuos.
  • Los residuos citotóxicos deben acumularse separadamente de todas las demás clases de residuos generados en un centro sanitario, en envases exclusivos para dichos residuos.
  • La acumulación de los residuos biosanitarios y los residuos citotóxicos en los respectivos envases debe hacerse lo antes posible, especialmente en el caso de los residuos punzantes o cortantes, cuya acumulación debe ser inmediata.

Manejo de residuos en el laboratorioCuadro extraído del NTP 838 – Gestión de residuos sanitarios.

Envasado de residuos

El siguiente artículo del Decreto 83/1999, de 3 de Junio, habla en referencia a los envasados:

  • Los residuos biosanitarios y los residuos citotóxicos se acumularán en envases de un solo uso.
  • Estos envases, una vez cerrados, no podrán volverse a abrir.
  • Asímismo, los envases de residuos biosanitarios especiales o de residuos citotóxicos deberán permanecer intactos hasta el momento de su eliminación, por lo que no serán sometidos a presiones mecánicas que puedan comprometer su integridad durante el depósito, traslado o transporte. Los envases rotos o con fugas deberán ser reenvasados.

Manejo de residuos en el laboratorioCuadro extraído del NTP 838 – Gestión de residuos sanitarios.

Manejo de residuos en el laboratorio Cuadro extraído del NTP 853 – Recogida, transporte y almacenamiento de residuos sanitarios.

Características de los envases para residuos biosanitarios asimilables a urbanos

Los envases para la acumulación de residuos biosanitarios asimilables a urbanos deberán cumplir las siguientes especificaciones:

  • Opacos, impermeables y resistentes a la humedad.
  • Si se utilizan bolsas de plástico, serán de galga mínima 200.
  • No generarán emisiones tóxicas por combustión.
  • Volumen no superior a 70 litros.
  • Color verde.

Características de los envases para residuos biosanitarios especiales

Los residuos biosanitarios especiales deberán acumularse en envases de uno de los siguientes tipos:

  1. Envases rígidos o semirrígidos, que deberán cumplir como mínimo las siguientes especificaciones:

    • Libre sustentación.
    • Opacos, impermeables y resistentes a la humedad.
    • Resistentes a la perforación interna o externa.
    • Provistos de cierre hermético.
    • No generarán emisiones tóxicas por combustión.
    • Señalizados con el pictograma de Biopeligroso y el texto asociado, tal como figuran en el Anexo Segundo.
    • Si se trata de envases semirrígidos, su volumen no será superior a 60 litros.
  2. Bolsas que deberán cumplir las siguientes especificaciones:

    • Fabricadas con polietileno o polipropileno, con galga mínima 300.
    • Opacas, impermeables y resistentes a la humedad.
    • No generarán emisiones tóxicas por combustión.
    • Volumen no superior a 80 litros.
    • Color rojo.

Todos los residuos biosanitarios especiales punzantes o cortantes, tal como se definen en el Grupo 5, deben acumularse en envases que cumplan las siguientes especificaciones:

  • Diseñados específicamente para el envasado de residuos punzantes y cortantes. Queda prohibida la utilización de recipientes no diseñados para este tipo de residuos, como botes, botellas, latas o similares.
  • Libre sustentación.
  • Imperforables.
  • Opacos, impermeables y resistentes a la humedad.
  • Señalizados con el pictograma de Biopeligroso y el texto asociado.
  • No generarán emisiones tóxicas por combustión.

Características de los envases para residuos citotóxicos

Los residuos citotóxicos se acumularán en envases rígidos de color azul, que deberán cumplir las especificaciones previstas en el artículo “Características de los envases para residuos biosanitarios especiales“. En concreto en el subapartado “Envases rígidos o semirrígidos“. Pero sustituyendo el pictograma de Biopeligroso y su texto asociado, por el de Citotóxico y su texto asociado.

Los residuos citotóxicos punzantes o cortantes deberán acumularse en envases rígidos de color azul que cumplan otra serie de especificaciones dentro del articulo “Características de los envases para residuos biosanitarios especiales“. En concreto en el subapartado “residuos biosanitarios especiales punzantes o cortantes“. Pero sustituyendo el pictograma de Biopeligroso y su texto asociado, por el de Citotóxico y su texto asociado.

Depósito intermedio

El depósito intermedio de los residuos biosanitarios o residuos citotóxicos se hará sólo en los lugares dispuestos para ello. Queda prohibido el almacenamiento intermedio en estancias en las que se realice actividad sanitaria o en zonas de paso, pasillos y ascensores, y en general fuera de los locales habilitados con este fin.

Las bolsas u otros envases no rígidos con residuos biosanitarios especiales o con residuos biosanitarios asimilables a urbanos no se amontonarán en el suelo, sino que deben depositarse en sus propios soportes o en los contenedores utilizados para el traslado interno hasta al final.

En los contenedores para el depósito de envases de residuos biosanitarios asimilables a urbanos podrán acumularse conjuntamente envases de residuos generales.

La evacuación de los contenedores de residuos biosanitarios o residuos citotóxicos del depósito intermedio debe ser como mínimo diaria.

Los locales destinados al depósito intermedio de residuos serán de fácil limpieza, ventilados, con suelos sin ángulos u otros impedimentos. Todos los locales destinados al depósito intermedio de residuos deberán estar cerrados o bajo constante supervisión por parte del personal del centro productor.

El local estará señalizado con el texto “Área de depósito de residuos. Prohibida la entrada a toda persona no autorizada“. Visible desde todas las direcciones a una distancia mínima de cinco metros.

Cada local destinado al depósito intermedio de residuos dispondrá de los equipos y productos adecuados para las labores de limpieza y desinfección del área en caso de vertido o derrame accidental de residuos biosanitarios o residuos citotóxicos.

Traslado interno

El traslado interno de los residuos biosanitarios y residuos citotóxicos debe realizarse de forma que se evite cualquier riesgo para los pacientes, el personal y los visitantes. Se evitará el traslado de los residuos por los mismos circuitos que los pacientes, salvo en centros sanitarios en funcionamiento en el momento de la
aprobación de este Decreto en los que no se disponga de otra alternativa. Queda prohibido el traslado de los residuos en los ascensores destinados al personal, pacientes o público.

Los envases deben trasladarse convenientemente cerrados, de forma que en ningún momento los residuos queden al descubierto.

En el traslado interno se prohíbe la utilización de trampillas y bajantes, así como de cualquier otro sistema que pueda afectar a la integridad de los envases.

Los envases no deben arrastrarse por el suelo en ningún caso. Tampoco podrán hacerse trasvases de residuos de un envase a otro.

Si se utilizan carros o contenedores móviles, deben ser de uso exclusivo, tener paredes lisas, sin elementos cortantes o perforantes, fabricados de materiales resistentes a la corrosión y a los desinfectantes químicos. Los carros deben limpiarse periódicamente mediante sistemas convencionales. Con una mayor periodicidad, y siempre que se haya producido alguna rotura o fuga de los envases, debe realizarse una desinfección profunda de los carros.

El diseño de los carros o contenedores y su forma y grado de llenado debe impedir la caída de los envases durante el transporte.

Los envases de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos se trasladarán separados de los envases correspondientes a otras clases de residuos sanitarios, los envases de residuos citotóxicos se trasladarán separados de los envases con residuos biosanitarios especiales, salvo que su destino de eliminación sea el mismo.

Los envases de residuos biosanitarios asimilables a urbanos podrán trasladarse conjuntamente con los envases de residuos generales.

Depósito final

El área de depósito final de residuos biosanitarios y residuos citotóxicos debe cumplir las siguientes condiciones:

  • Señalizada con el texto “Área de depósitos de residuos. Prohibida la entrada a toda persona no autorizada“. Visible desde todas las direcciones a una distancia mínima de cinco metros.
  • Cubierta.
  • Con superficies fáciles de limpiar.
  • Alejada de ventanas y rejillas de aspiración de sistemas de ventilación.
  • Dotada de medios de extinción de incendios.
  • Con vías de acceso sin escalones y de pendiente máxima inferior al 5% y, en general, de fácil utilización por los vehículos de transporte.
  • Todas las aberturas al exterior estarán protegidas con dispositivos eficaces para evitar el acceso de insectos, roedores, aves u otros animales.
  • El local destinado al depósito final de los residuos dispondrá de los equipos y productos adecuados para las labores de limpieza y desinfección del área en caso de vertido o derrame accidental de residuos biosanitarios y residuos citotóxicos.

Depósito final de los residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos

Debe cumplir las siguientes condiciones:

  • Los envases de estos residuos se depositarán separados de los envases que contengan residuos de otras clases. A su vez, los envases con residuos citotóxicos se depositarán separados de los envases con residuos biosanitarios especiales, salvo que su destino de eliminación sea el mismo.
  • Los envases no rígidos se depositarán siempre en los mismos contenedores que se utilicen para su transporte externo.
  • Los residuos biosanitarios especiales y los residuos citotóxicos no podrán compactarse ni triturarse en ningún caso.
  • El acceso a los envases de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos depositados debe estar restringido a las personas autorizadas.

Depósito final de los residuos biosanitarios asimilables a urbanos

Debe cumplir las siguientes condiciones:

  • Los envases que contengan dichos residuos se depositarán siempre en contenedores, con o sin compactación. En ningún caso deben amontonarse en el suelo.
  • El acceso por parte de personas ajenas al centro sanitario o al servicio de recogida a los contenedores de envases de residuos biosanitarios asimilables a urbanos, debe ser controlado por el responsable del centro sanitario.

Otras consideraciones sobre el destino final

Si se utiliza un depósito refrigerado, debe dedicarse exclusivamente a depositar residuos y debe estar convenientemente señalizado.

Debe evitarse la entrada de suministros a través de las instalaciones destinadas al depósito final de residuos.

Frecuencia de retirada de los residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos

La frecuencia de retirada de los residuos biosanitarios especiales o de los residuos citotóxicos será la siguiente:

  • Setenta y dos horas, cuando la producción media mensual de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos sea superior a 1.000 kilogramos.
  • Siete días, cuando la producción media mensual de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos esté comprendida entre 251 y 1.000 kilogramos.
  • Quince días, cuando la producción media mensual de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos esté comprendida entre 50 y 250 kilogramos.
  • Treinta días, cuando la producción media mensual de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos sea inferior a 50 kilogramos. En los centros en los que se generen exclusivamente residuos punzantes o cortantes en cantidades inferiores a 3 kilogramos al mes, la retirada podrá ser trimestral.

Manejo de residuos en el laboratorio Cuadro extraído del NTP 853 – Recogida, transporte y almacenamiento de residuos sanitarios.

Recogida y transporte de residuos biosanitarios asimilables a urbanos I

A los efectos de su recogida o transporte, los residuos biosanitarios asimilables a urbanos tendrá la consideración de residuos urbanos de acuerdo con el artículo 20, apartado 1, de la Ley 10/1998, de 21 de abril (Derogada). Los poseedores de estos residuos estarán obligados a entregarlos a las Entidades Locales para su valorización o eliminación, en las condiciones que determinen las respectivas Ordenanzas. Las Entidades Locales adquirirán la propiedad de aquéllos desde dicha entrega y los poseedores quedarán exentos de responsabilidad por los daños que puedan causar tales residuos, siempre que en su entrega se haya observado lo establecido en las citadas Ordenanzas y en el Decreto.

La recogida y el transporte de los residuos biosanitarios asimilables a urbanos, a los que podrán acumularse residuos generales, deberá efectuarse, como mínimo, con las mismas precauciones que son de aplicación a los residuos urbanos.

Requisitos del transporte de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos

El transporte de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos deberá hacerse en vehículos incluidos en las correspondientes autorizaciones otorgadas por la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Regional, de conformidad con lo previsto en el artículo 24 del Decreto. Estos vehículos deberán cumplir, además, las siguientes condiciones:

  • Estar dotados de una caja de carga cerrada, provista de cerradura de seguridad.
  • Las superficies internas de la caja de carga deben ser lisas y fáciles de limpiar.
  • Estar dotados de un sistema para contener posibles derrames de residuos, en especial líquidos.
  • Estar dotados de recipientes y utensilios apropiados para la recogida de una pérdida accidental de carga.

Recogida y transporte de residuos biosanitarios asimilables a urbanos II

En cualquier caso, el transporte de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos debe cumplir la normativa vigente sobre transporte de mercancías peligrosas por carretera.

Los envases no rígidos deberán transportarse en contenedores rígidos de alta resistencia, que deberán cumplir, como mínimo, las siguientes especificaciones:

  • Ser estancos.
  • Estar dotados de tapa de cierre hermético.
  • Estar señalizados con el pictograma de Biopeligroso y su texto asociado en los lados y en la tapa. De forma que sea visible desde cualquier dirección lateral.

Los contenedores utilizados para el transporte deberán descargarse o introducirse directamente en el equipo de eliminación, sin que haya ninguna manipulación previa de los envases.

Para el transporte de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos, tanto los envases rígidos y semirrígidos como los contenedores para envases no rígidos deberán llevar de forma visible la etiqueta de identificación del productor, en la que ha de constar el nombre o la razón social del mismo, su dirección y número de teléfono, así como el número de autorización o de registro como productor de tales residuos.

Queda prohibido el transporte en el mismo vehículo de residuos biosanitarios especiales y residuos citotóxicos junto con otros residuos, salvo que estén separados mediante barreras físicas.

Durante el transporte, los residuos biosanitarios especiales y los residuos citotóxicos no podrán ser descargados, vueltos a cargar o transferidos a otro vehículo en ningún lugar, salvo en casos de avería mecánica del vehículo de transporte u otra emergencia similar.

Eliminación de residuos biosanitarios asimilables a urbanos

La eliminación de los residuos biosanitarios asimilables a urbanos, ya sea por separado o conjuntamente con los residuos generales, deberá respetar, como mínimo, los mismos requerimientos técnicos, operativos y de seguridad que la normativa vigente exija con carácter general para los residuos urbanos. En particular, los residuos biosanitarios asimilables a urbanos podrán eliminarse en vertederos controlados y plantas de incineración autorizados para la eliminación de residuos urbanos.

Los residuos biosanitarios asimilables a urbanos no podrán destinarse a la valorización. Excepto cuando exista una autorización expresa por parte de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Regional. Salvo esta excepción, cualquier transporte de residuos biosanitarios asimilables a urbanos, o de residuos urbanos que contenga residuos biosanitarios asimilables a urbanos, deberá ser destinado a eliminación. Directamente o a través de una estación de transferencia.

Condiciones generales en la eliminación de residuos biosanitarios especiales o de residuos citotóxicos

Las operaciones de valorización y eliminación de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos sólo podrán ser realizadas por quienes dispongan de la correspondiente autorización de gestor de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos.

Se prohíbe cualquier forma de reciclado o reutilización de residuos biosanitarios especiales o de residuos citotóxicos.

Los residuos citotóxicos deberán ser obligatoriamente incinerados en las condiciones que se establecen en este Decreto. Únicamente en situaciones excepcionales en que la incineración no sea posible, podrá emplearse como sistema de eliminación la desactivación química para aquellos agentes susceptibles de ser neutralizados mediante este procedimiento.

La eliminación de residuos biosanitarios especiales o de residuos citotóxicos puede llevarse a cabo en el propio recinto de los centros sanitarios o en una instalación externa.

La eliminación en el propio centro sanitario no exime del cumplimiento de las especificaciones sobre segregación, acumulación, envasado, depósito intermedio o depósito final, establecidas en los artículos 9 a 15 del Decreto.

Eliminación de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos mediante incineración

La incineración de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos deberá cumplir todas las especificaciones técnicas y operativas establecidas en el Real Decreto 1217/1997, de 18 de julio (Derogado), por el que se establecen normas sobre incineración de residuos peligrosos.

La incineración de residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos debe cumplir las siguientes condiciones:

  • Las instalaciones de incineración deben ser de funcionamiento continuo.
  • Si la incineración de los residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos se realiza en instalaciones que no estén destinadas principalmente a incinerar residuos peligrosos, la carga de los residuos biosanitarios especiales o residuos citotóxicos debe ser, en un balance horario, inferior al 10% de la capacidad del horno. El contenido de inquemados en las escorias propias de la incineración no debe ser superior al 3%.
  • La carga del horno se realizará sin que exista ninguna manipulación directa de los residuos por parte de los operarios, y sin que se produzca la rotura de los envases que contienen los residuos, de forma que no exista contacto directo de los residuos con ningún elemento mecánico exterior al horno.

Eliminación de residuos biosanitarios especiales mediante desinfección en autoclave convencional

Este artículo del Decreto habla del uso de un autoclave previo al proceso de trituración de los residuos.

El fin, como bien indica el nombre del artículo, es la desinfección de los residuos antes de su destrucción. Anteriormente vimos el funcionamiento del autoclave de vapor como medio de esterilización. En el artículo del Decreto se menciona como medio de desinfección. Por definición, un residuo esterilizado es un residuo desinfectado, pero nunca puede ser al revés.

Podría tratarse de una errata o de autoclaves específicos con ciclos especiales que solo desinfecten. Y todo hace indicar esto último, ya que el artículo del decreto menciona el uso de ciclos de tratamiento específicos para los residuos de Clase III (Residuos Biosanitarios Especiales) pertenecientes a los grupos 7 a), 8 a) y 9.

Además, existe otro dato que apoya y confirma la desinfección, y no la esterilización, de los residuos mediante el autoclave. El artículo menciona el siguiente nivel de desinfección:

  • Formas vegetativas de las bacterias.
  • Micobacterias.
  • Hongos
  • Virus
  • Esporas de Bacillus Anthracis.

Estaríamos hablando de una desinfección de alto nivel, donde no se destruyen todas las formas de resistencia bacteriana ni tampoco los priones.

El resto del artículo trata sobre el funcionamiento del autoclave, su mantenimiento y sus controles de esterilización. Y finaliza con la prohibición del tratamiento de los residuos citotóxicos en autoclave convencional.

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