Limpieza del material clínico

Antes de proceder a la desinfección o a la esterilización es imprescindible realizar una correcta limpieza del material clínico.

Para explicar los métodos de limpieza necesarios es importante conocer el material clínico. El mismo material que luego pasará a ser esterilizado o desinfectado según convenga.

Clasificación del material clínico según su tiempo de vida

El material clínico se puede clasificar según su tiempo de vida:

  • Material fungible: Se caracteriza porque se deteriora con el uso y es frágil en algunos casos. Tiene una vida corta y se puede reemplazar por otro de la misma especie, cantidad y calidad. El material fungible puede ser de dos clases:
    • Desechables: De un solo uso (Puntas de micropipeta, placas de petri de plástico, cubreobjetos…)
    • Reutilizables: Una vez usados, si se limpian adecuadamente y se desinfectan/esterilizan, se pueden volver a usar. (Pipetas, tubos de hemólisis, portaobjetos…)
  • Material inventariable: Es aquel material de vida larga que, aunque se deteriora con el uso, se puede reparar sustituyendo las piezas desgastadas (microscopios, espectrofotómetros, fotocolorímetros…). Por ello debe formar parte del inventario del centro sanitario. Cuando su deterioro es irreparable es preciso darle de baja del inventario.

Clasificación del material clínico según su composición

También se pueden clasificar según el tipo de composición que tenga el material. En el laboratorio clínico el material es principalmente de vidrio, plástico y en mucha menor medida porcelana. En el centro sanitario el metal cobra mayor importancia.

Clasificación del material clínico según su peligrosidad infectiva

Earle Spaulding clasificó el material según su grado de peligrosidad infectiva. Lo hizo de la siguiente manera:

  • Crítico: Requiere total asepsia mediante esterilización. Se trata de material de alto riesgo, como instrumental quirúrgico o dental. También forma parte de material que temporal o definitivamente va a quedar en el interior del organismo, como prótesis, hilo de sutura o válvulas cardiacas.
  • Limpieza del material clínico

  • Semicrítico: Es el material que va a entrar en contacto con la piel no intacta o con la mucosa. Por tanto, es un material de riesgo intermedio que debe estar desinfectado. No es imprescindible su esterilización, pero sí su desinfección a alto nivel. Endoscopios, equipos de anestesia, diálisis o respiración asistida son algunos de los materiales calificados como semicríticos.

    Limpieza del material clínico

  • No crítico: Debe estar rigurosamente limpio y en la medida de lo posible desinfectado. Este material no entrará en contacto con cavidades internas ni mucosas, por lo que su desinfección podrá ser de nivel intermedio o bajo. Cuñas, termómetros o fonendoscopios entrarían en esta clase de material de bajo riesgo.
  • Limpieza del material clínico

El agua en la limpieza del material clínico

En muchas zonas geográficas existe la posibilidad de que el agua contenga elementos químicos que pueden deteriorar y manchar el material. El agua con alta concentración de cloruros favorece la corrosión del acero.

En lugares donde el agua contiene grandes concentraciones de cloruros se aconseja el uso de agua totalmente desmineralizada, al menos para su aclarado.

Las aguas naturales no son neutras, ya que debido a sus impurezas son ácidas o básicas. El agua ácida provoca corrosión y el agua alcalina impide un buen aclarado.

Limpieza del material clínico

Hablando en términos sanitarios, limpieza es sinónimo de higiene, es decir, que por medio de la limpieza se trata de evitar los mecanismos de transmisión de los agentes infecciosos.

Los materiales utilizados para el procedimiento de limpieza son el agua y los detergentes. Los detergentes cuentan con una serie de propiedades que aumentan la eficacia de la mezcla:

  • Poder detergente: El detergente debe ser capaz de desincrustar la suciedad adherida a las superficies. Todo ello sin afectar a su estructura ni a su composición.
  • Poder humectante: El detergente rompe la tensión superficial del agua y permite a la solución (agua + detergente) penetrar más fácilmente. Esto es debido a que el agua, por sí sola y debido a su tensión superficial, no “moja” o penetra del todo bien en el material.
  • Dispersión: El detergente es capaz de romper una cantidad de suciedad compacta en partículas más pequeñas.
  • Suspensión: El detergente emulsiona la suciedad en la solución (agua + detergente). De este modo se evita que la suciedad se vuelva a compactar de nuevo tras la dispersión.
  • Compatible: El detergente debe ser compatible con una solución desinfectante.
  • Baja capacidad de formar espuma: La espuma impide el contacto con el detergente.
  • Biodegradable: El detergente debe estar exento de fosfatos.

Para el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) la limpieza del material es tan importante como los procesos de esterilización y desinfección, ya que la mayor parte de los problemas infecciosos relacionados con el material son debidos a deficiencias en el lavado y no a fallos de la esterilización.

Por esta razón, INGESA considera que es igual de importante controlar los procesos que transcurren antes de la esterilización, así como todo el circuito del material ya esterilizado hasta su utilización. Y en cuanto a las actividades de lavado distinguen:

  • Pre-limpieza
  • Limpieza-descontaminación
    1. Limpieza manual
    2. Limpieza mecánica

Pre-limpieza

Esta actividad se realizará en la unidad clínica, antes de su envío a la central de esterilización, y será realizado por el personal de la propia unidad. Consiste en los siguientes pasos:

  • Retirar los objetos punzantes y cortantes de un solo uso.
  • Separar los objetos punzantes o cortantes a limpiar.
  • Colocar el material en un contenedor con la solución detergente indicada por el servicio de medicina preventiva.
  • Sobre el material sumergido en el detergente, poner una barrera que separe todo el material cortante y punzante.

Limpieza-descontaminación

Se debe realizar por el personal auxiliar de la central, subcentral o unidad clínica, según el modelo establecido por el centro sanitario.

Preferiblemente se debe hacer por medios mecánicos (lavadoras o cubetas de ultrasonido), permitiendo que el proceso sea homogeneo y controlable. De este modo el procedimiento, la cantidad de agua, detergente y tiempo son los mismos en todos los ciclos. También existe el lavado manual, que es el más utilizado.

  • Limpieza manual:
    • Utilizar guantes para manipular el material.
    • Preparar agua fría y el detergente aprobado por el servicio de medicina preventiva en las concentraciones estipuladas. En el caso de usar detergentes enzimáticos se debe preparar el agua a la temperatura que indique el fabricante.
    • Sumergir el material, procurando que pase el menor tiempo posible desde su utilización, para facilitar la limpieza.
    • Cepillar enérgicamente las ranuras y articulaciones de pinzas, tijeras, etc…
    • Hacer pasar el agua más detergente o desinfectante por la luz de los tubos y cavidades.
    • Asegurarse de que no queden restos de ningún tipo.
    • Aclarar abundantemente.
    • Secar.
    • Lubricar partes articuladas si fuese preciso.
    • Guardar el material seco hasta su esterilización o desinfección.

  • Limpieza mecánica (lavadora):
    • Utilizar guantes para manipular el material.
    • Colocar correctamente el material en el cestillo adecuado.
    • Seguir las instrucciones del fabricante.
    • Comprobar la limpieza y secado al término del ciclo.
    • Revisar el funcionamiento de la maquinaria y del ciclo.
    • Guardar el material seco hasta su esterilización o desinfección.

  • Limpieza por ultrasonidos:
    • Colocar el material abierto en el cestillo con cuidado.
    • Introducir el cestillo con el instrumental en la cubeta de pre-lavado si no se ha hecho en la unidad clínica correspondiente.
    • Pasar el cestillo a la cubeta de ultrasonidos.
    • Una vez finalizado el ciclo, si el agua usada no era destilada, se sumergirá 10 minutos en agua destilada antes de su secado.

Limpieza del material clínico

Limpieza del material clínico de uso frecuente

  • Soportes
  • Cunas portátiles
  • Incubadoras
  • Carros de curas
  • Material metálico
  • Termómetros
  • Bateas
  • Material textil
  • Material séptico
  • Mobiliario

Limpieza de los soportes

Los soportes son dispositivos que se utilizan para colocar diverso material, como suero, balas de oxígeno, irrigadores, otoscopios… etc.

Su limpieza es muy sencilla, basta con limpiar con agua jabonosa, aclarar y secar.

Limpieza de cunas portátiles

Generalmente son de material plástico y se usan para colocar a los recién nacidos. En su limpieza se utiliza agua jabonosa con desinfectante.

Una vez limpiado, se aclara y se seca. En caso de necesidad se puede someter a algún proceso de esterilización como el óxido de etileno.

Limpieza de incubadoras

Es un dispositivo que se utiliza para recién nacidos prematuros o para aquellos recién nacidos que presenten una patología.

Aporta al recién nacido una temperatura constante, una atmósfera rica en oxígeno y un ambiente que, si bien no es estéril, casi se podría considerar como tal.

Se limpia con agua jabonosa más desinfectante, se aclara y se seca. Si es necesario puede someterse a esterilización.

Limpieza de los carros de curas

Los carros de curas son metálicos y permiten el transporte de material destinado a las curas. Cada centro sanitario aprovisionará el carro con más o menos material y de una forma u otra, pero existen consideraciones generales que normalmente se cumplen:

Limpieza del material clínico

En cuanto a su limpieza, se debe proceder de la siguiente manera:

  • Ponerse los guantes.
  • Retirar las bolsas con todo el material fungible usado.
  • Retirar todos el material que haya en el carro.
  • Limpiar el carro con una solución desinfectante que no dañe el metal.
  • Secarlo bien.
  • Colocar la bolsa limpia en el cubo o en el compartimento destinado para ella.
  • Reponer el material gastado.
  • Colocar el material según el orden establecido.
  • Limpiar el material que necesite luego ser desinfectado o esterilizado.

Limpieza del material metálico

Para el material metálico se procede de la siguiente manera:

  • Ponerse los guantes.
  • Desmontar el material si se puede e introducirlo en agua jabonosa (tibia).
  • Cepillar fuertemente.
  • Aclarar con agua tibia o templada.
  • El material séptico que haya estado en contacto con enfermos contagiosos se introducirán en una solución desinfectante durante 15-20 minutos.
  • Las manchas que hubiere se limpiarán con alcohol y una gasa.
  • Se secará el material.
  • Se clasificará el material en cajas y se enviará a esterilización.

Limpieza de termómetros

  • Se lava con agua fría jabonosa.
  • Aclaramos con agua fría.
  • Se seca.
  • Se introduce el muñón del termómetro en un vaso con una solución desinfectante de alcohol.

Limpieza de bateas

  • Se lavan bien con agua y jabón.
  • Se aclaran y se secan.
  • Procedemos a su envío a esterilización.

Limpieza de material textil

El material textil deberá manipularse siempre con guantes y utilizando bolsas impermeables. Según el centro sanitario variará el color o la identificación de las bolsas:

  • Sucio.
  • Mojado o muy manchado.
  • Operatorio e infectado.

La primera de ellas precisa de un lavado normal en lavandería. La segunda necesita un lavado urgente y desinfección. Y la tercera necesita lavado urgente y esterilización. Los hules se lavan con agua y jabón, se desinfectan con lejía y finalmente se secan.

Limpieza de material séptico

Las cuñas, palanganas, botellas de orina… no necesitan esterilización, pero sí desinfección.

  • Se lavan con agua y jabón, añadiendo lejía.
  • Se dejan secar.
  • Las cuñas se lavan en el lavacuñas. Se aplica agua caliente, se lava bien con jabón y un desinfectante, y finalmente se seca.

Limpieza del mobiliario

  • Limpieza diaria con solución jabonosa y desinfectante.
  • Es importante que no se levante polvo, por eso es preferible la aspiración al barrido clásico. Y respecto a la limpieza es preferible la bayeta húmeda.

Otras consideraciones

En la limpieza, se suele utilizar agua fría en lugar de agua caliente debido a que ésta hacer coagular las proteínas de los restos orgánicos, haciendo más díficil la limpieza.

En las lavadoras automáticas existen ciclos de prelavado, con agua fría (ver párrafo anterior), luego otro ciclo con agua a 40ºC-60ºC para que los jabones actúen adecuadamente, y finalmente aclarado, termodesinfección y secado en la propia máquina.

1 comentario en “Limpieza del material clínico

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