Grupos sanguíneos

Los grupos sanguíneos constituyen el eje central del trabajo de un laboratorio de inmunohematología de banco de sangre. En torno a ellos gira casi la totalidad del trabajo que se desarrolla en el laboratorio.

Esta entrada se desarrollará de forma introductoria para entradas más específicas que se harán en el futuro. Se pasará de forma general por una serie de conceptos que se centrarán únicamente en los grupos sanguíneos.

Definición de grupo sanguíneo

El grupo sanguíneo se define como la clasificación de la sangre en función de sus características antigénicas. La presencia o ausencia de un determinado antígeno en la superficie del hematíe, determinará la positividad o la negatividad de un grupo sanguíneo.

Conviene aclarar que no todos los grupos sanguíneos cumplen esta premisa, o no del todo. Por ejemplo, el Sistema Chido/Rodgers está compuesto de antígenos de alta incidencia presentes en el componente del complemento C4. Es decir, los antígenos no son propios de los hematíes.

El Sistema ABO cumple con la definición, pero tiene un matiz que le diferencia de la gran mayoría. Presenta anticuerpos naturales en el plasma que permiten la determinación del llamado grupo sérico. De hecho, en el laboratorio de inmunología de banco de sangre se estudian tanto el grupo hemático como el grupo sérico del Sistema ABO.

Plasma sanguíneoPodemos determinar el grupo ABO de un paciente estudiando los anticuerpos presentes en su plasma

Sistemas sanguíneos

Los grupos sanguíneos se agrupan en los llamados sistemas sanguíneos. La American Association of Blood Banks define los sistemas sanguíneos, o sistemas de grupos sanguíneos, de la siguiente manera:

Un sistema sanguíneo es un grupo de uno o más antigenos codificados por un solo locus génico. O por un complejo de dos o más genes homólogos estrechamente ligados que están fenotípicamente, y genotípicamente, relacionados entre sí. Este sistema/grupo es genéticamente diferente de los otros sistemas de grupos sanguíneos.

Los sistemas sanguíneos más importantes son el Sistema ABO y el Sistema Rh. También existen otros sistemas cuyos grupos sanguíneos tienen gran relevancia clínica.

EAISistemas y grupos presentes en las células I, II y III de un Escrutinio de Anticuerpos Irregulares

La International Society of Blood Transfusion (ISBT) acepta la existencia de más de 300 grupos sanguíneos. Integrados la mayoría de ellos en los 36 sistemas sanguíneos genéticamente definidos.

Sistemas sanguíneosSistemas sanguíneos definidos por la ISBT hasta Noviembre/2018

Colecciones, Serie 700 y Serie 901

De los más de 300 grupos sanguíneos existentes, la ISBT cataloga algunos de ellos dentro de las colecciones, la serie 700 y la serie 901.

Las colecciones, o serie 200, integran antígenos relacionados entre sí por sus características serológicas, bioquímicas o genéticas, pero que no cumplen con todos los criterios necesarios para su clasificación dentro de un sistema.

ColeccionesColecciones definidas por la ISBT hasta Noviembre/2018

La serie 700 está compuesta por antígenos de baja incidencia que no cumplen con los criterios establecidos para su clasificación dentro de una colección o de un sistema. Los antígenos de baja incidencia son aquellos que están presentes en menos del 1% de la población.

Serie 700Serie 700 definida por la ISBT hasta Noviembre/2018

La serie 901 está compuesta por antígenos de alta incidencia que tampoco cumplen los criterios para formar parte de colecciones o sistemas. Los antígenos de alta incidencia son aquellos que están presentes en más del 90% de la población.

Serie 901Serie 901 definida por la ISBT hasta Noviembre/2018

Cabe destacar que algunos sistemas fueron catalogados en el pasado como colecciones. Algunos de ellos son los sistemas VEL, GLOB o Gerbich.

Existen una serie de criterios para que un antígeno de una colección, o serie, termine constituyendo un sistema sanguíneo. El gen que lo codifica debe ser identificado y secuenciado, además de ser heredable. Se debe conocer su localización cromosómica y debe ser genéticamente diferente a otros genes que codifican para los alelos de otros sistemas. Y, finalmente, debe existir un aloanticuerpo detectado en un ser humano frente a ese antígeno.

Evolución histórica de los grupos sanguíneos

Se han descubierto más de 300 grupos sanguíneos desde que Karl Landsteiner descubriese el Sistema ABO en 1900. 40 años más tarde Landsteiner, junto a Wiener, descubrió el antígeno D que da nombre al factor RH. Un año antes Levine había documentado la existencia del Anti-D en un caso de enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN).

En el año 2009 se encontraban listados 29 sistemas sanguíneos frente a los 36 actuales (2018). Algunos de los sistemas sanguíneos actuales se encontraban en las colecciones, por lo que es previsible que en los próximos años algunos de los grupos sanguíneos que figuran en series o colecciones acaben constituyendo sus propios sistemas.

Naturaleza bioquímica de los grupos sanguíneos

La mayoría de los antígenos de los grupos sanguíneos son glucoproteínas. Su especificidad viene determinada principalmente por el hidrato de carbono o por la secuencia de aminoácidos.

El mejor ejemplo de un antígeno determinado por un carbohidrato es el Sistema ABO. Y como ejemplo de antígenos determinados por secuencias de aminoácidos tenemos a los Sistemas Kell, Duffy, Kidd o Diego entre otros.

Relevancia clínica de los grupos sanguíneos

El sistema más relevante sin lugar a dudas es el Sistema ABO. Le siguen buena parte del Sistema RH y el antígeno Kell que da nombre a su sistema.

Existen muchos más grupos sanguíneos con importante relevancia clínica como los Sistemas Kidd o Duffy, entre otros. Pero en ningún caso alcanzan la importancia de los anteriormente mencionados.

Fenotipo RH/Kell

Los laboratorios de banco de sangre respetan siempre el fenotipo RH/Kell (C, c, E, e y K) a la hora de transfundir a mujeres en edad fértil. Esta medida, junto a la administración de profilaxis Anti-D en mujeres embarazadas RH negativo, busca evitar el desarrollo de un anticuerpo que pueda provocar la EHRN.

El RH/Kell también se respeta en pacientes que han desarrollado un anticuerpo irregular previa transfusión. Independientemente de la relevancia clínica del anticuerpo detectado. De este modo se busca proteger al paciente de la creación de un nuevo aloanticuerpo dentro de los clínicamente más significativos.

El Centro Regional de Transfusiones de la Comunidad de Madrid fenotipa la sangre de los donantes (en realidad realiza genotipos). Aunque no a todos, porque económicamente resultaría inviable. De este modo proporciona a los laboratorios concentrados de hematíes filtrados (CHF) fenotipados. Los fenotipos recibidos más comunes son precisamente los antígenos del RH/Kell. Pero se pueden recibir CHF fenotipados para otros grupos, o incluso sin fenotipo alguno.

CHF fenotipadoCHF O+ con fenotipo Fya+, Fyb+, Jka+, Jkb+, S+ y s+

Fenotipo extendido

En ocasiones los pacientes necesitan ser transfundidos respetando su fenotipo extendido. Esto ocurre en pacientes con varios anticuerpos o que están en tratamiento con fármacos que dificultan la detección de anticuerpos irregulares (como Daratumumab). Otro ejemplo sería un paciente con Anti-Chido, un anticuerpo no hemolítico que dificulta la detección de otros anticuerpos irregulares.

La mayoría de laboratorios de banco de sangre tienen capacidad para realizar fenotipos extendidos. Pero su capacidad es limitada, ya que ante un Anti-Chido, o ante cualquier interferencia que provoque un Test de Coombs Directo positivo, los fenotipos cuyos antisueros necesiten ser llevados a Coombs se verán afectados por falsos positivos.

Ante esta tesitura, los laboratorios pueden enviar muestras del paciente al Centro Regional de Transfusiones para su genotipado.

Anticuerpos regulares e irregulares

Una de las condiciones que establece el ISBT para que un grupo sanguíneo integre un sistema es la detección de un aloanticuerpo en un ser humano frente a su antígeno. Esta premisa constituye un grueso del trabajo del laboratorio de banco de sangre. La detección e identificación de anticuerpos irregulares es fundamental de cara a una transfusión segura.

Los anticuerpos se dividen en regulares, también llamados naturales, e irregulares.

Anticuerpos regulares o naturales

Los anticuerpos naturales están presentes en el plasma del paciente sin necesidad de una inmunización previa. El Sistema ABO es el máximo exponente de la existencia de este tipo de anticuerpos. Un ser humano desarrolla anticuerpos contra este sistema (de clase IgM e IgG) a partir del tercer/cuarto mes de vida.

Anticuerpos Naturales ABOAnticuerpos naturales del Sistema ABO

También existen otros grupos sanguíneos cuyos anticuerpos pueden aparecer de forma natural en el plasma. Anticuerpos contra los grupos Lea, Leb, M o N son algunos ejemplos. Pero la aparición de un Anti-N, por ejemplo, de manera natural es mucho menos probable que su aparición de manera irregular.

Anticuerpos irregulares

Los anticuerpos irregulares son aquellos que aparecen en el plasma de un paciente tras una inmunización previa. Si un paciente RH negativo es transfundido con sangre RH positivo puede desarrollar un Anti-D. Lo mismo ocurre con el resto de grupos sanguíneos. La inmunización o no frente al antígeno dependerá de varios factores:

  • Cuantas más transfusiones reciba un paciente más posibilidades tendrá de inmunizarse y crear aloanticuerpos.
  • Cuánto mayor sea el poder inmunogénico de un antígeno, mayor será la probabilidad de crear un aloanticuerpo. Es más probable crear un Anti-Kell que un Anti-C, por ejemplo.
  • El sistema inmune del paciente tiene mucho que decir al respecto.

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