Determinación del pH urinario

La práctica Determinación del pH urinario la realicé mientras cursaba la asignatura de Bioquímica Clínica. Durante el segundo curso de mis estudios del CFGS de Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Lamentablemente no pude realizar fotos de la práctica porque olvidé la cámara de fotos.

El contexto de esta práctica está encuadrado en el análisis físico químico de la orina. Otras entradas recomendadas son: la toma de muestras de orina y el sedimento urinario. También puede resultar interesante la disección de un riñón.

Título

Determinación del pH urinario.

Objetivo

Determinar el pH de una muestra de orina.

Fundamento

Los riñones poseen la capacidad de regular la concentración de ión hidrógeno. Lo hacen aumentando o disminuyendo la concentración de ión bicarbonato en los líquidos orgánicos. Para ello se produce una serie de reacciones en los túbulos renales que incluyen la secreción de ión hidrógeno, la reabsorción de ión sodio, la excreción de ión bicarbonato hacia la orina y la secreción de amoniaco por los túbulos.

Regulación del ión hidrógeno

El proceso comienza con el CO2 penetrando en las células epiteliales tubulares. Por influencia de la anhidrasa carbónica se combina con agua para formar ácido carbónico. Este último se disocia en ión bicarbonato e ión hidrógeno.

La secreción de ión hidrógeno se realiza fundamentalmente al nivel de los túbulos proximales, aunque continúa con los túbulos distales y colectores. Esta secreción de ión hidrógeno está relacionada con la reabsorción activa de Na+. De esta manera se mantiene un equilibrio eléctrico adecuado entre aniones y cationes del líquido tubular y extracelular.

Los iones bicarbonato se combinan con los iones hidrógeno en los túbulos para proceder a su reabsorción. Su concentración en el líquido extracelular es fundamental para el mantenimiento del equilibrio ácido-base.

Ajuste del pH urinario

Mediante estos mecanismos de reabsorción o secreción de iones, los riñones ajustan el pH de los líquidos corporales cuando sus valores no son normales. Así, en el caso de una acidosis hay un exceso de CO2 frente al ión bicarbonato, de modo que la intensidad de la secreción de H+ a la orina es mayor que la intensidad de filtración del ión bicarbonato. Con esto se consigue aumentar la cantidad de HCO3 en el líquido extracelular y se corrige a la acidosis.

El proceso amortiguador en la alcalosis sería el inverso al antes mencionado, con una mayor eliminación de iones bicarbonato a la orina.

En estos procesos de ajuste de la concentración de H+ en los líquidos extracelulares, los riñones pueden excretar orina de pH tan bajo como 4,5 o tan alto como 8. Incluso cuando el valor del pH de los líquidos extracelulares es normal se produce una mayor excreción de ácido, debido a que en el cuerpo se forman diariamente de 50 a 100 milimoles más de ácido que de álcali, y debe ser eliminado continuamente. Por este motivo el pH urinario normal se halla alrededor de 6 en lugar de los 7,4 del valor del pH sanguíneo.

Determinación del pH urinario

Este procedimiento consiste en medir la concentración de iones hidrógeno presentes en la muestra de orina mediante la utilización de un electrodo de pH.

Para análisis de rutina de la orina se recomienda la utilización de tiras reactivas. Pero cuando es importante conseguir datos más precisos es necesario el uso de pHmetros.

Material y reactivos

  • pHmetro de electrodo de membrana de vidrio
  • Recipiente para la muestra
  • Solución tamponada a pH 4,00
  • Solución tamponada a pH 7,02
  • Agua destilada
  • Muestra de orina

Técnica

La determinación del pH urinario se llevará a cabo según las instrucciones del aparato empleado. Cada pHmetro puede tener sus particularidades.

En general, es necesario realizar una calibración del aparato al inicio de la jornada de trabajo. Se suele realizar midiendo el pH de una solución tamponada a pH 4 y otra a 7,02.

Es necesario atemperar estas soluciones hasta alcanzar la misma temperatura que la muestra, ya que esto podría dar lugar a errores en la lectura del pH.

Una vez calibrado el aparato pasamos a leer el pH de la muestra, lavando el electrodo con agua destilada e introduciéndolo después en la orina hasta que el aparato nos de la lectura del pH.

Resultado

La lectura realizada con el pHmetro fue de 5,66.

Interpretación de los resultados

Si el pH de la orina está por debajo de 6 se dice que es una orina ácida. Podemos encontrarlas de forma fisiológica en pacientes con dietas ricas en proteínas. También puede deberse a los efectos de medicamentos como el cloruro de amonio o el ácido ascórbico.

Patológicamente se dan en pacientes con diabetes y acidosis metabólicas.

Si el pH está por encima de 7, decimos que la orina es alcalina. Se produce normalmente después de las comidas, como respuesta a la excreción de HCl en el jugo gástrico. También se da en individuos con dietas ricas en vegetales, cítricos, leche y derivados.

Ciertos fármacos, como el bicarbonato sódico, el citrato potásico y la acetazolamida, dan lugar a orinas alcalinas. En ocasiones, se alcaliniza premeditadamente la orina para facilitar la excreción de antibióticos como la neomicina y la estreptomicina.

La acidosis renal tubular es una enfermedad que se caracteriza por la dificultad de excreción de iones hidrógeno, aunque exista una acidosis metabólica severa. Por ello, la orina suele presentar valores de pH neutros o por encima de 6.

Observaciones

La determinación del pH urinario no fue fiable. No se atemperaron ni la muestra ni los reactivos, por lo que la medición de los resultados no fue precisa.

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